Garrido ayuda a levantarse a un jugador del Nàstic.
Garrido ayuda a levantarse a un jugador del Nàstic.
CÁDIZ CF

Oportunidad perdida

"La pareja Garrido-José Mari, por lo contemplado en ambos duelos, ha ofrecido un rendimiento muy por debajo de iniciales expectativas"
Por  13:50 h.

Un contragolpe del rival, muy mal defendido por todas las líneas del Cádiz CF y culminado con la sorprendente guinda de un error inusual de Aridane, supuso la derrota en Tarragona. Episodio, éste de perder un partido, que no sucedía desde hacía ya siete jornadas.

A un equipo, cuyas señas de identidad vienen marcadas por la tensión permanente y el ordenado rigor defensivo, le basta un sólo instante de flaqueza en su carácter expeditivo para echar al traste el trabajo conjunto de noventa minutos. Si bien es cierto que, encajado el gol, el cuadro amarillo careció de capacidad de reacción y se mostró incapaz de generar el fútbol necesario para poner cerco al área contraria, las sensaciones ofrecidas hasta entonces habían resultado positivas.

No se pasaban apuros ni se concedían ocasiones a un Nástic que, acuciado por la necesidad de la victoria, temblaba en su zona de retaguardia y concedía espacios para ser aprovechados al contragolpe. Sendos pases sencillos, pero tristemente fallidos, por parte de Salvi y Ortuño constituyeron dos clamorosas oportunidades de ponernos por delante en el marcador y, con mucha probabilidad, de haber ganado el encuentro.

Victoria que hubiera supuesto encaramarse a los puestos de privilegio y, lo que sería más importante aún, dejar al conjunto catalán descolgado en la tabla y menoscabado en su moral. No sucedió así, por lo que seguimos inmerso en ese tumulto de equipos amontonados en una inquietante zona media de la clasificación, donde el farolillo rojo se encuentra tan solo a la peligrosa distancia de cinco puntos.

Como sucediera en el anterior partido disputado en Carranza, el Cádiz volvió a presentar la esperada dupla de centrocampistas compuesta por Garrido y José Mari. Pareja que, por lo contemplado en ambos duelos, ha ofrecido un rendimiento muy por debajo de iniciales expectativas. Ambos son jugadores que abarcan mucho campo y poseen óptimo sentido de la colocación, pero que al evitar prodigarse en desmarques, dan la impresión de que se pisaran mutuamente el terreno. Situación sólo susceptible de subsanación con la compañía de ese medio punta que aún no hemos encontrado.