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Norman Foster y Carlos Rubio ampliarán el Museo del Prado con el Salón de Reinos

El arquitecto inglés asegura sentirse «honrado» y considera que el proyecto «creará un nuevo enfoque urbano para la ciudad de Madrid»

Sección transversal perspectiva de la propuesta en la que se muestra la permeabilidad del eje Norte-Sur
Sección transversal perspectiva de la propuesta en la que se muestra la permeabilidad del eje Norte-Sur - MUSEO DEL PRADO

El Museo del Prado sigue creciendo. Tras unir al histórico edificio de Villanueva y al Casón del Buen Retiro el espacio creado por Rafael Moneo en torno al Claustro de los Jerónimos e inaugurado en 2007, la pinacoteca afronta su segunda gran ampliación del siglo XXI, con lo que quedará cerrado el Campus del Prado. El Patronato del museo, reunido esta mañana, ha dado luz verde a que la candidatura de Norman Foster y Carlos Rubio afronte esta nueva ampliación.

Esta ha sido la primera declaración del arquitecto inglés, nada más conocer la noticia: «En nombre del equipo que lidero en Foster + Partners en colaboración con Rubio Arquitectura, me gustaría decir lo honrados que estamos de contribuir a la próxima fase de expansión del Prado, uno de los museos verdaderamente más grandes del mundo. El Salón de Reinos, construido por Crescenzi y Carbonel en la década de 1630, es uno de los pocos restos del antiguo palacio y anterior al Museo, que fue concebido en 1819. Dos siglos después, la transformación y expansión de esta histórica sala añadirá nuevas y significantes galerías y espacios públicos relacionados con el Prado. Además, creará, como escenario, un nuevo enfoque urbano para la ciudad de Madrid».

La decisión fue tomada por un Jurado compuesto, entre otros, por el presidente y la vicepresidenta del Patronato del Prado; José Pedro Pérez-Llorca y Amelia Valcárcel; el director general de Bellas Artes, Miguel Ángel Recio; Luis Fernández-Galiano, María Dolores Jiménez-Blanco, Rafael Moneo y Fernando Terán.

Se incorpora al Campus del Prado el Salón de Reinos (antiguo Museo del Ejército), único vestigio que sobrevive, junto al Casón, del antiguo Palacio del Buen Retiro. Residencia de descanso de Felipe IV, la construyó por sugerencia del conde-duque de Olivares. Se terminó hacia 1640. Fue cuartel militar durante la Guerra de la Independencia. En 1812 fue incendiado por tropas angloportuguesas. De titularidad estatal, desde 2015 el edificio está adscrito al Prado. Declarado Bien de Interés Cultural, cuenta con un máximo nivel de protección. Tiene como ilustres vecinos el Casón y la Real Academia Española.

Salón de Reinos
Salón de Reinos- ABC

El edificio de Villanueva acoge la magnífica colección del Prado; el de Jerónimos, aparte del claustro, alberga las exposiciones temporales, el taller de restauración, tienda, restaurante... El Casón del Buen Retiro, tras la salida del «Guernica» y una década de interminables obras, se descartó para la pintura del XIX y acoge hoy el Centro de Estudios del Prado, la biblioteca y el departamento de conservación. Pero, ¿a qué irá destinado el Salón de Reinos? No han faltado en los últimos años muchas ideas y proyectos. Los hispanistas Jonathan Brown y John Elliott abogaban por recrear el espacio de honor (Salón de Reinos), que recibía su nombre de los escudos de los 24 reinos de la Corona de España que se pintaron entre los lunetos de la bóveda. Originariamente colgaban doce cuadros de batallas –«Las Lanzas», de Velázquez, entre ellos–, diez escenas de la vida de Hércules pintadas por Zurbarán y cinco retratos ecuestres de Felipe III, Felipe IV, Margarita de Austria, Isabel de Borbón y el Príncipe Baltasar Carlos, realizados por Velázquez.

Sala Árabe
Sala Árabe- ABC

Con Zapatero al frente del Gobierno, se pensó en crear una especie de Museo de la Paz, en el que colgarían «Las Lanzas» velazqueñas, «Los fusilamientos del 3 de mayo», de Goya, y el «Guernica», de Picasso. «Solo» había un problema: había que arrebatárselo al Reina Sofía. Descartado tan descabellado proyecto, finalmente será «un espacio alternativo de exposición de gran calidad para presentar aspectos destacados o singulares de su colección y para el desarrollo de un programa específico de exposiciones de larga duración y de visión transversal sobre temas fundamentales de la historia y el patrimonio histórico español». Se prevé que tenga unos 500.000 visitantes al año.

Será uno de los ejes centrales del bicentenario del museo, declarado acontecimiento de excepcional interés público, que se celebrará en 2019. Es objetivo prioritario, aunque nace con años de retraso. La incorporación de este edificio al Campus del Prado fue impulsada por los acuerdos del pacto parlamentario de 1995. El 24 de julio de 1997 se firmó un acuerdo marco entre los Ministerios de Defensa y Educación y Cultura sobre el traslado del Museo del Ejército, completado por un acuerdo complementario el 8 de abril de 2003. Se decidió el traslado del Museo del Ejército al Alcázar de Toledo. Éste se inauguró el 19 de julio de 2010. Mientras tanto, el Salón de Reinos ha quedado vacío y sin uso.

Sala de la Reina
Sala de la Reina- ABC

En el Plan de Actuación 2009-2012 del Prado ya se fijaron las bases para la ejecución del proyecto, aunque las limitaciones presupuestarias, las políticas de austeridad y la contención del gasto impidieron ponerlo en marcha. Incluso en 2009 se elaboró un Master Plan de la rehabilitación del Salón de Reinos, que realizó un diagnóstico del edificio y analizó la viabilidad de la intervención. Sus conclusiones se han tenido muy presentes en la elaboración del programa de necesidades arquitectónicas para el concurso internacional para la rehabilitación y adecuación museística del Salón de Reinos, cuya primera fase acaba de terminar.

De las 47 candidaturas presentadas el jurado hizo una selección de ocho equipos de arquitectura o UTES, elegidos por sus méritos y experiencia en proyectos museísticos. La segunda fase se cerró el 30 de octubre. Antes de esa fecha, los ocho finalistas presentaron, de forma anónima, sus propuestas. El estudio ganador, como contraprestación económica, recibirá 48.400 euros y el encargo de redacción del proyecto. Los 7 finalistas obtendrán unas primas de 36.300 euros cada uno. El importe máximo para el contrato de redacción del proyecto, en concepto de honorarios y dirección de las obras, será de 1.756.315 euros. El presupuesto es de 30 millones de euros: no podrá desviarse más de un 20%. En cuanto a los plazos, el ganador tendrá 16 meses para la redacción del proyecto y 30 meses para la ejecución de las obras.

Sala de Armas
Sala de Armas- ABC

Los arquitectos finalistas debieron tener en cuenta en sus proyectos muchas premisas: adecuar el espacio para usos expositivos y servicios complementarios, poner en relieve la arquitectura original del palacio, respetar la condición histórica del edificio y su vinculación con el resto del Campus: dotarlo de un acceso público lo más cercano posible al edificio Villanueva, facilitando el eje de circulación entre ambos edificios, y la posibilidad de una comunicación directa con el Casón, bajo cota de calle, para uso interno. Asimismo, se reclamó la integración de los elementos singulares arquitectónicos dignos de ser conservados, un máximo grado de accesibilidad, sostenibilidad y eficiencia energética...

Escalera de honor
Escalera de honor- ABC

Aunque el estado de conservación es aceptable y no cuenta con patologías importantes en los forjados, el avanzado estado de deterioro de la cubierta recomienda que ésta se sustituya. Prima la utilización preferente de las crujías principales de las plantas baja y primera como espacios de uso expositivo: Salón de Reinos (la restauración de las pinturas de este emblemático espacio serán objeto de un proyecto específico aparte), Sala de la Reina, Sala de Armas, Salas de Artillería... Otro de los elementos singulares del edificio es su escalera de honor. Su decoración actual es una reconstrucción decimonónica.

El Salón de Reinos no estará listo para el bicentenario del Prado en 2019. Marina Chinchilla, directora adjunta de Administración del Prado, reconocía a ABC que las obras no comenzarán previsiblemente hasta 2018. No será un proyecto megalómano. Subrayaba Chinchilla que «primará la calidad y el criterio de racionalidad. Son ocho magníficos estudios de arquitectos». Considera prematuro hablar de si se podrá modificar la fachada, de si existe la posibilidad o no de recrear el Salón de Reinos con sus pinturas originales... Sí puntualiza que los arquitectos han contado con muchísima información sobre el edificio y su situación, detallada en el Master Plan de 2009.

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