
En este misión también colaboran los directores y jefes de estudios de los centros, junto con los estamentos educativos en general. Éste es el cuarto año consecutivo en que se desarrolla este programa, que pretende hacer frente a cuestiones como el absentismo escolar, conflictos entre menores o el posible consumo de estupefacientes en los alrededores de los centros escolares.
Este trimestre, desde el Servicio Municipal de Familia e Infancia, dirigido por la edil Mercedes Colombo, se ha atendido un total de 111 casos, cifra muy similar a la del trimestre anterior y que engloba 66 expedientes de años anteriores que precisan de un seguimiento continuo. Por su parte, el equipo de orientación educativa se encarga de atender las demandas por absentismo que no alcancen las cuatro faltas,. En este apartado se han atendido 15 demandas procedentes de siete colegios. En cuanto a la Policía Local, ha actuado en cuatro casos de absentismo con la detección de alumnos en la calle en horario escolar; en un caso de tráfico de droga en el entorno de un colegio y en 52 casos de consumo de sustancias nocivas en las cercanías de los centros educativos. Si bien en 47 de los casos se trataba de personas ajenas al colegio, están considerados como situaciones de riesgo para los escolares. En este ámbito, se derivaron al Servicio de Atención Temprana 17 casos, cinco de ellos de alumnos y los otros doce de personas ajenas. Además, se ha mediado en una ocasión por un conflicto entre alumnos de un Instituto de Enseñanza Secundaria.







