¿Por qué nunca se llenan las bolsas de snacks?

Existe un motivo por el cual las empresas que comercializan este producto rellenan el envoltorio con gas de nitrógeno

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El proceso siempre es el mismo. Entrar a una tienda de alimentación, buscar por las estanterías el snack que más apetezca en ese momento y acercarse a la caja a pagar. Cuando uno sale a sentarse en un banco del parque con sus amigos, resulta que la bolsa de este aperitivo adquirida está a la mitad y da la sensación de que tiene más aire que contenido.

Sea cual sea la marca, es un hecho que se repite cuando alguien abre un snack para darse un capricho. Pues bien, existe una explicación lógica por la que estas empresas recurren al relleno de la bolsa y no apunta a que nos quieran timar. Al contrario. El interior del envoltorio reserva un espacio para que el contenido no se rompa. Si no se respeta, al manipular este producto en el proceso de distribución o de almacenamiento, las patatas, por ejemplo, se harían migajas.

Además, algo que la gran mayoría de la gente desconoce es que no se rellenan con aire, sino que se hace con gas de nitrógeno. Este elemento es el que permite que no se reduzca a trocitos el contenido que se compra. También permite que la conservación sea compelta y que el sabor no se vea en ningún momento alterado. Ahora, puedes comprobar el peso neto de la bolsa de snack que quieres consumir, pues ahí se reflejará la cantidad real que podrás degustar.