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Years and Years Vivienne Rook, la bromista que nos llevará al infierno

«Years and Years» cuenta cómo una empresaria y bufona televisiva acaba siendo la primera ministra británica

HBO
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Aunque «Years and Years» haya sido descrita como una serie distópica lo cierto es que su trama tiene más de crónica sociohistórica que de visión futurista. El guionista Russell T. Davies especula sobre nuestro futuro inmediato para indagar en nuestro pasado más reciente. La historia arranca a principios del 2019, pero el argumento de «Years and Years» son las transformaciones sufridas por las sociedades desarrolladas tras la crisis financiera de 2008: inestabilidad política, incertidumbre económica y revolución tecnológica. Si acaso, «Years and Years» puede ser una distopía con un bajo porcentaje de fantasía, estilo «Black Mirror»: una distopía familiar, cercana, verosímil.

La serie bascula entre dos polos narrativos que se alumbran y se explican el uno al otro. En primer plano está la familia Lyons, con sus dramas y sus alegrías domésticas, y de fondo un mundo incierto, convulso y preñado de amenazas. En ese río revuelto sale a pescar votos Vivienne Rook, una mujer que encarna el prototipo de ese líder seductor y carismático, pero también tramposo y embaucador que tanto ha proliferado en el último lustro. El personaje de Rook está tejido con retales de todos ellos: Trump, Salvini, Orbán, Putin, Boris Johnson…los que han asumido que la política es el arte de la mentira y actúan en consecuencia.

A Russell T. Davies le preguntaron por Rook en una entrevista: «Hay toda una generación de embusteros que está aprendiendo cómo usar las redes sociales para decir cualquier cosa con tal de que sea entretenido. Vivienne Rook es inconformista, es peligrosa, es impredecible. Y también es muy inteligente, mucho más inteligente de lo que parece a primera vista». Rook, como cualquier otro político en la sociedad del espectáculo, es un producto de marketing concebido en un laboratorio de ideas que no ha dejado nada en manos del azar.

Al comienzo del primer capítulo de «Years and Years» la familia Lyons está viendo una entrevista a Vivienne Rook, que todavía es solo una empresaria mediática y controvertida. El presentador le pregunta a Rook su opinión sobre los últimos acontecimientos internacionales: «Israel me come el coño y Ucrania me come el coño. Lo único que me importa es que me recojan la basura». Y es con esta espontaneidad ensayada, con esa fingida cercanía al sentir de la gente normal como se va haciendo un hueco en el saturadísimo mercado de charlatanes televisivos. Vivienne Rook sabe marcar el ritmo del espectáculo, pulsar las teclas adecuadas y llevarse a la audiencia a su terreno. Así es posible que, siendo en verdad una de las empresarias más poderosas del Reino Unido, sea tenida por una mujer sencilla y enfrentada con las élites.

Rook funda el Partido de las Cuatro Estrellas renegando de laboristas, liberales y conservadores: todos se han olvidado del pueblo y ella promete que las necesidades de la «gente normal» serán su programa de gobierno. En un contexto de incertidumbre, cuando las instituciones fracasan y el tejido económico se resquebraja con los últimos avances tecnológicos, ese discurso de un pragmatismo elemental («solo me importa que me recojan la basura») es un mensaje explosivo. Rook acaba ocupando el número 10 de Downing Street precisamente por su habilidad para identificar los miedos y las angustias de los ciudadanos y manipularlas en su beneficio.

Derrotar a un monstruo

Sin embargo, ese programa de medidas tangibles resulta ser solo humo. Rook llega a Primera Ministra pero no hay política, ni programa ni medidas. Su gobierno es la expresión pura del rodillo del poder bajo el pretexto del mantenimiento del orden: deportación de inmigrantes, encarcelamiento de periodistas críticos, instauración de un estado policial, privilegios para los empresarios leales al gobierno…Nada que no esperasen quienes no se dejaron hechizar por las artimañas simpáticas de la maquiavélica Rook.

En uno de los últimos capítulos Stephen Lyons, un asesor financiero que se quedó en el paro y acabó trabajando para un constructor cercano a Rook, conoce en persona a la Primera Ministra. Hasta entonces solo había visto por televisión a la Rook chisposa y descarada, pero en privado se topó con la estadista perversa y calculadora que repartía entre sus amigos concesiones para administrar los campos de concentración en los que encerraba a los refugiados. Detrás de la bromista que arrasaba en televisión se escondía una déspota una fría y sin escrúpulos.

Pese a que «Years and Years» no invita a afrontar el porvenir con tranquilidad, el derrocamiento de Vivienne Rook deja cierto margen para la esperanza. La Primera Ministra cae en 2029 cuando se hacen públicas las imágenes de los campos en los que se dejaba morir a los refugiados. En el mundo de dentro de diez años, nos pretende decir el guionista, la verdad seguirá prevaleciendo sobre los millones de mentiras que circulan por las redes. Pero se trata de un consuelo efímero, porque detrás de Rook llega una nueva generación de bufones dispuesta a llegar al poder.

«Derrotar a un monstruo es aguardar al siguiente», advierte la centenaria abuela Lyons en el monólogo que cierra la serie, «mucho cuidado con los bromistas y con los graciosos porque nos llevarán al infierno».