Verano electoral

Nuestro bipartidismo está mejor preparado para la confrontación que para el consenso

Fernando Iwasaki
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La moción de censura y las primarias del PP han tenido la virtud de introducir el debate político en el verano, anodina estación en la que otros años nunca ocurre nada y que hoy vive una efervescencia singular porque al sempiterno tema catalán se han sumado la huelga del taxi, la encuesta del CIS y las oleadas de inmigrantes. Por lo tanto, con unas elecciones andaluzas en el horizonte me atrevo a compartir algunas intuiciones que no considero nada peregrinas.

Todo nuestro ecosistema político -prensa incluida- se ha organizado en clave bipartidista, pero el bipartidismo deviene inútil sin mayorías absolutas y con los partidos nacionalistas echados al monte. Para Susana Díaz sería un alivio obtener una mayoría absoluta en Andalucía, pero las prospecciones no son halagüeñas al respecto. Por otro lado, el PP sabe que sólo una coalición con Ciudadanos podría desalojar al PSOE del poder, mas ambas especulaciones responden a la clave bipartidista que mencioné líneas atrás. La pregunta es: ¿qué le interesa a Ciudadanos?

Ciudadanos se nutre por igual de antiguos votantes del PSOE y del PP, pero también de otros votantes que nunca votaron antes por el viejo bipartidismo. Por lo tanto, mi intuición me dice que a Ciudadanos le convendría mucho más permitir la gobernabilidad de Susana Díaz en Andalucía -el PSOE más constitucional de España, sin duda- y la del Partido Popular en el gobierno de la Nación, según cómo vayan los resultados electorales porque -la clave bipartidista, otra vez- nadie contempla la opción de que el PP quede por detrás de Ciudadanos, como ya ocurrió en Cataluña.

Por otro lado, ¿por qué nadie considera probable que el PP permita que el PSOE gobierne en minoría sin tener que recurrir a Podemos? Esperanza Aguirre le ofreció esa posibilidad al amortizado Carmona pero el PSOE madrileño lo impidió. Sin embargo, algo así no ocurriría en Andalucía porque la hegemonía de Susana Díaz en el PSOE andaluz es incuestionable. ¿Le convendría al PP que Susana Díaz fuera rehén de una minoría de aliados radicales? En mi humilde opinión sería una torpeza, porque Susana Díaz es la única líder socialista que en lo tocante a la unidad de España defiende la literalidad de la Constitución. Y ahí es donde el papel de Ciudadanos supondría una novedad, porque nuestro bipartidismo está mejor preparado para la confrontación que para el consenso. Andalucía puede convertirse en el territorio donde comience a construirse una gobernabilidad inédita, porque Patxi López desperdició la generosa oportunidad que le brindó el PP vasco.

Si Sánchez hiciera coincidir las generales con las andaluzas todo lo formulado aquí se haría trizas; pero si las autonómicas andaluzas se celebraran en otoño sin distorsiones, lo que ocurra en Andalucía será decisivo para el futuro de España.

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