¿Qué es lo que más distrae al volante a los conductores?

Las señales son el elemento externo de distracción de mayor relevancia mientras se conduce, además del paisaje y la presencia de carteles publicitarios

MadridActualizado:

Las distracciones al volante son una de las principales causas de accidentes en carretera. Tal y como indican desde la Dirección General de Tráfico (DGT), por un lado, hay factores externos que facilitan que el conductor pierda su atención: las vías que nos son muy familiares o que nos resultan monótonas, pues estas hacen que bajemos la guardia y no prestemos atención, una señalización excesiva, las situaciones que son ajenas al tráfico como la publicidad, el móvil o las propias de la conducción como pueden ser los accidentes, en los que solemos mirar a ver qué es lo que ha sucedido.

Y, por otro lado, entre las circunstancias personales del conductor (factores internos) tendríamos las propias capacidades del mismo ya que hay personas que se distraen con mayor facilidad que otras. El estado en el que se encuentre el conductor también es un factor determinante, si tenemos sueño o sentimos fatiga nos es más difícil mantener la atención. El alcohol, las drogas y los medicamentos también son factores facilitadores.

Asimismo, una de las principales conclusiones del estudio #AlVolanteLoImportante es que, en ocasiones, la señalización no se sitúa con antelación suficiente, el 35% apunta que no es lo suficientemente grande para ser vista correctamente, y un 28% piensa que, muchas veces, está situada en lugares de escasa visibilidad, incluso en ocasiones tapada por la vegetación.

Finalmente, cabe destacar que, según la encuesta, las señales no son el único elemento externo de distracción mientras se conduce, aunque sí el de mayor relevancia: para un 14% y un 25% respectivamente, el paisaje y la presencia de carteles publicitarios también pueden suponer una distracción.

Las principales distracciones

Según el Centro Tecnológico Allianz (AZT), uno de cada tres accidentes se debe, en parte, a distracciones experimentadas por el propio conductor. Por lo tanto, es necesario conocer cuáles son las distracciones al volante más habituales y evitarlas. De lo contrario, estás poniendo en peligro tu seguridad y la de las personas que te rodean.

-Los otros ocupantes del vehículo: los acompañantes en un vehículo son los causantes del 77% de las distracciones que tienen lugar durante la conducción. El hecho de girar la cabeza o mirar al retrovisor supone una pérdida de atención sobre la carretera que puede tener consecuencias fatales y tres de cada cuatro conductores reconoce que esto es algo que hacen cuando viajan en la compañía de niños pequeños o de sus mascotas.

-Viajar con una mascota: Un 25% de los conductores se han distraído al volante al llevar a su mascota dentro del vehículo. Así lo afirma un análisis realizado por Acierto.com, que revela también que son los varones de entre 18 y 24 años los que sufren en mayor medida estas distracciones y también pone de manifiesto que hasta el 32% de quienes tienen un animal de compañía lo dejan suelto por el interior del vehículo.

-El teléfono móvil: hablar por teléfono sin utilizar un manos libres homologado es una las mayores distracciones que tienen lugar durante la conducción. La DGT ha informado en repetidas ocasiones de que el uso del teléfono móvil hace que el conductor pierda la capacidad para mantener una velocidad constante, le impide mantener la distancia de seguridad, así como percibir la mitad de las señales de tráfico, le hace confundirse en su itinerario, e incrementa su tiempo de reacción entre medio segundo y dos segundos. El resultado de todo ello es que las probabilidades de sufrir un accidente de tráfico aumentan entre 5 y 10 veces.

-Los propios dispositivos del vehículo: El 54% de los conductores reconocen utilizar los dispositivos presentes en su vehículo durante la conducción, lo cual incluye el navegador GPS, el climatizador del coche, la radio o los retrovisores.

-Apartar la vista de la carretera: el 38% de los conductores reconoce distraerse frente a la presencia de un vehículo accidentado. Esto se traduce en una reducción de la marcha y una considerable pérdida de la atención sobre la carretera.

-El exceso de confianza: el exceso de confianza es una de las causas peor gestionadas por los conductores, especialmente, aquellos más experimentados o quienes realizan la misma ruta repetidamente. La costumbre tiende a generar una falsa sensación de seguridad que hace que tus sentidos se distraigan y tu mente se centre en pensamientos ajenos a la conducción. El caso más grave de exceso de confianza tiene lugar cuando se conduce con fatiga o sueño.