Consejos para reducir el calor del coche sin poner el aire acondicionado

Un grupo de peludas mascotas nos explican cómo podemos hacer frente al calor del verano

MADRIDActualizado:

Aunque los sistemas de climatización y aire acondicionado son cada vez más eficaces, nada pueden hacer para evitar el calor «tipo horno» con el que nos podemos encontrar de manera habitual el el coche en el verano, especialmetne si hemos aparcado bajo el sol, o la sombra se ha movido dejando nuesto vehículo expuesto a las altas temperaturas.

El asiento arde, el ambiente es casi irrespirable, los cinturones parecen derretirse al contacto con nuestro cuerpo y el volante sencillamente es imposible de agarrar. Por fortuna existen trucos y consejos prácticos que nos permiten mantener el vehículo algo más fresco en esta época. Para ilustrarlo, Hyundai ha creado Hyundai Helpers, una serie online de ocho capítulos en la que varias mascotas abordan de manera divertida temas como el mantenimiento básico, la organización de los vehículos, la preparación de los viajes por carretera, etc. En este caso, nuestros amigos peludos nos ayudan a reducir la temperatura en el coche con varios remedios.

El primer consejo es sencillo: utilizar un parasol en el parabrisas delantero. Con este simple elemento colocamos una barrera entre el sol y el interior del coche, por lo que reducimos de manera considerable la temperatura interior. Además, evitamos que los plásticos se puedan deteriorar como consecuencia de las altas temperaturas.

El segundo consejo es menos utilizado pero igual de efectivo. Del mismo modo que un parasol reduce el calor en el interior, si colocamos una manta sobre nuestro asiento evitamos que el sol incida de manera directa sobre el mismo y, por tanto, mitigamos las consecuencias. Cuando emprendamos la marcha tan solo hay que retirar la manta y circular como de costumbre.

Como decíamos anteriormente, sujetar el volante con las dos manos se antoja casi imposible en pleno verano. Por ello el tercer consejo tiene a este elemento como protagonista. La idea es sencilla: una vez hayamos estacionado el vehículo, podemos girar el volante 180 grados para que la parte superior del mismo quede justo abajo. De esta forma evitamos que los rayos del sol calienten en exceso justo la zona en la que situamos las manos. Conviene girar las ruedas hacia el bordillo para que el vehículo quede frenado en el caso poco frecuente de que pueda producirse un fallo en el freno de estacionamiento.

La última solución al calor es utilizar Alexa, el asistente virtual de Amazon, disponible en varios modelos de la gama con sistema Blue Link. Este dispositivo nos permite mandar órdenes al vehículo desde nuestra casa, como por ejemplo encender la climatización. De esta forma, podemos decirle a nuestro coche que active el climatizador a 20 grados unos minutos antes de emprender la marcha para encontrar el habitáculo justo a la temperatura deseada en el momento de montarnos en el coche.