Stellantis suspende sus actividades y la fabricación de vehículos en Rusia

El grupo formado por la fusión de entre PSA y Fiat Chrysler Automobiles (FCA) ha reiterado su condena a la violencia y el compromiso de la compañía de apoyar todas las acciones capaces de restaurar la paz

La automoción se resiente por la invasión rusa, pero se solidariza con Ucrania

El motor en vilo ante la falta de materias primas por la guerra en Ucrania

Planta de Stellantis en Kaluga, al oeste de Rusia

A. Noguerol

El grupo Stellantis ha anunciado que suspende sus operaciones en Rusia debido el rápido aumento diario de las sanciones de los países con motivo de la invasión de Ucrania y las dificultades logísticas de operar en el país.

La compañía automovilística ha destacado que cesa la producción en la fábrica de Kaluga, una ciudad situada al oeste de Rusia, para «garantizar el pleno cumplimiento de todas las sanciones cruzadas y proteger a sus empleados».

Asimismo, el grupo formado por la fusión de entre PSA y Fiat Chrysler Automobiles (FCA) ha reiterado su condena a la violencia y el compromiso de la compañía de apoyar todas las acciones capaces de restaurar la paz.

De esta manera, Stellantis se suma con esta decisión a otras compañías de automóviles como Bridgestone, Renault, Volkswagen, General Motors o Harley-Davidson , entre otros, que también han tomado medidas para suspender su actividad en el país con motivo del conflicto con Ucrania y de las sanciones impuestas.

La industria del automóvil se ha visto frenada aún más, tras la crisis de los microchips, por los cuellos de botella en la frontera rusa, que están retrasando las entregas de piezas. Por ello, la fábrica de ensamblaje de Renault ha parado las operaciones, del mismo modo que lo ha hecho la de AvtoVaz en Toliatti, al sur del país.

En Moscú se fabrican las versiones del Captur y el Duster para ese mercado, mientras que de las líneas de Toliatti salen vehículos Lada.

Por otra parte, Volkswagen también detendrá la producción de sus fábricas alemanas de Zwickau y Dresde durante unos días a principios de marzo, según informa Europa Press. A pesar de que Alemania no se ha involucrado en el combate, sus plantas dependen de cables eléctricos que se fabrican en Ucrania.

De acuerdo con datos de la asociación de fabricantes alemana, VDA, las empresas germanas de automoción cuentan con 49 centros productivos en Rusia y Ucrania, y las consecuencias para ellas y sus empleados «no están del todo claras».

El constructor finés de neumáticos Nokian informó que pasarían la fabricación de algunos de sus productos clave de Rusia a Finlandia y EEUU, como medida preventiva para evitar las sanciones a los productos rusos.

Ford, por su parte, cuenta con una 'joint-venture' con Ford Sollers, que cuenta con tres fábricas en Rusia. En un comunicado, la empresa estadounidense afirmó que se encontraba «profundamente preocupada por la situación» y que «gestionaría los efectos de la crisis en tiempo real».

Otra empresa relacionada de forma indirecta con la industria del auto es la siderúrgica Nippon Steel, que afirmó el pasado viernes que buscaría una alternativa de aprovisionamiento , dado que el 14% de sus materias primas provienen de los dos países en combate.

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