Gina Lollobrigida y Javier Rigau
Gina Lollobrigida y Javier Rigau - Evandro Inetti

El Papa anula el matrimonio de Gina Lollobrigida y Javier Rigau

La actriz se muestra feliz ante la sentencia del Tribunal de la Rota: «Ya soy una señorita»

Corresponsal en RomaActualizado:

Se cierra por fin la «telenovela» que durante años han protagonizado la actriz italiana Gina Lollobrigida, 91 años, y el polémico empresario catalán Javier Rigau Rafols (57). Se conocieron en una fiesta en Mónaco, cuando ella tenía 57 años y él 23, un romance imposible que acabó en un matrimonio celebrado por poderes en 2010, denunciado como una «estafa» por la actriz. Después de una larga batalla judicial, ahora se baja el telón porque el Tribunal de la Rota Romana ha anulado el matrimonio, considerando que «el vínculo no ha existido». La musa del cine italiano, que compartió su época dorada con Sophia Loren y Claudia Cardinale, se ha sentido rejuvenecida y entusiasmada al recibir la información del alto tribunal eclesiástico de la Santa Sede, hasta el punto de exclamar: «Soy nuevamente una señorita».

Firmada por el Papa

«La Bersagliera» fue citada de forma informal en la sede del Tribunal de la Rota Romana, en el Palacio de la Cancelleria, junto a Plaza Navona, donde le fue comunicada la noticia que ella esperaba desde hacía años. La actriz exultó al recibir la sentencia, sobre todo porque, según explicó a los medios italianos, está firmada por el Papa Francisco: «Finalmente. La verdad tenía que imponerse. Además, el hecho de que haya sido el propio Pontífice a firmar la sentencia de anulación del matrimonio, me llena todavía más de alegría. Aquel individuo (Javier Rigau) no paraba de hacerse publicidad a mi costa. Pero, sobre todo, ponía en duda mi credibilidad y pretendía derechos que no tiene sobre mi patrimonio».

Circo mediático

El matrimonio de Gina Lollobrigida y Javier Rigau se inscribió el 29 de noviembre 2010 en la iglesia de San Vicente del barrio barcelonés de Sarriá. Según Rigau, «se validó como matrimonio canónico ante el Arzobispado de Barcelona». La actriz no participó, limitándose a firmar un poder especial ante notario. Tres años después «la Lollo» presentó denuncia por «engaño y estafa», argumentando que ella firmó un documento, a petición de Javier Rigau, para un acto notarial relacionado con un juicio, pero no para un matrimonio. «Encontré por internet un papel según el cual nos casamos… Él solo quiere heredar mi patrimonio», ha reiterado siempre la actriz al contar su versión en numerosas ocasiones en la televisión italiana. En 2015 la justicia española archivó el caso, y en marzo 2017 un tribunal de Roma absolvió al empresario español de los cargos de estafa y falsedad documental por su matrimonio por poderes.

Un asistente en tela de juicio

Para escribir el punto final a este circo mediático, Gina Lollobrigida fue acompañada al Tribunal de la Rota Romana por Andrea Piazzola, 31 años, su asistente personal, mánager y factótum desde hace 10 años, quien lleva una vida de lujo y no se separa un solo instante de la reina de Cinecittà. Piazzola ha exultado también con la noticia: «He sido denunciado por Rigau, que se presentaba como 'marido de Gina'. Esta anulación por 'matrimonio inexistente' demuestra que si hay alguien que quería tutelar a Gina ese he sido yo».

Contra su asistente Piazzola hay en curso también una dura batalla judicial emprendida por el único hijo de la actriz, Milko Scofic, 62 años, y el nieto Dimitri, 24, quienes acusan al mánager de manipular a la actriz y mantener con ella una relación de «sometimiento psíquico».

En coincidencia con su visita al Tribunal de la Rota, Gina Lollobrigida tenía previsto viajar con su asistente Piazzola a Los Ángeles, para filmar un documental dedicado a su vida y venderlo a Netflix, con el título «La última diva». Retrasó momentáneamente la visita a Hollywood, donde volverá a rememorar su brillante carrera cinematográfica con más de 60 películas.