Temas

Hollywood

Hollywood imágenes y vídeos

La falda pantalón

La falda pantalón

Ayn Rand es una lectura adolescente a la vez que pedante y esnob. Una etapa por la que ya se ha pasado

El rey del «autostop»

El rey del «autostop»

Beckham sólo hay uno, aunque tiene una alineación de dobles internacionales que van por ahí dando el cantazo de estampa, entre la fashion victim y el macarrita recién duchado

Ángel Antonio Herrera Comentar
La verdad sobre el mito de la falta de higiene, el oscurantismo y la represión sexual en la Edad Media

La verdad sobre el mito de la falta de higiene, el oscurantismo y la represión sexual en la Edad Media

Aparte de que tantos siglos no permiten una imagen uniforme, es que muchos de estos hábitos que se atribuyen a este periodo y, por contagio, a principios de la Edad Moderna, son claramente mentiras para asustar a los niños o, ya en plano de la manipulación interesada de la historia, una deformación para atizar a la Iglesia y a sus herederos culturales

Los yates más extravagantes del mundo

Los yates más extravagantes del mundo

Algunos de ellos están en venta, otros se alquilan por semanas, otros están a punto de llegar al mercado y otros son todavía conceptos pero todos estos yates merecen una referencia en el mercado del lujo

Los amantes pasajeros

Los amantes pasajeros

Las estrellas suelen venir por causa laboral y luego se hacen el Madrid la nuit, cuando había Madrid la nuit, o bien se van al Joy Eslava, que sigue siendo el Bernabeu del meollo del cogollo del bollo de la deshora

Ángel Antonio Herrera Comentar
Con la mediocridad por bandera: los Oscar aburren y ya no son lo que eran

Con la mediocridad por bandera: los Oscar aburren y ya no son lo que eran

Nada de Oscar a mejor película para una cinta de habla hispana en la gala más española de la historia de estos premios, ni rastro del español de un chef de Mieres y de un mexicano que apenas chapurreó algo en su idioma. Los Oscar ya rozan el absurdo, acabando con la esencia de unos premios que, por complacer a todos, han dejado de contentar a todo el mundo

Lucía M. Cabanelas Comentar