Eva María Pérez
Eva María Pérez - ISABEL PERMUY

La modelo que desmonta a las «gordibuenas»

Eva María lleva 17 años trabajando para tallas XL. Hoy denuncia el «postureo» del sector

MADRIDActualizado:

«¿Hay alguien en el mundo a quien le guste que le llamen gordi? No me gusta nada el término “gordibuena”, es ridículo. Gorda es despectivo y molesta a cualquiera. Mejor que nos digan “bombones rellenos”», dice, en clave de humor, esta modelo asturiana de 37 años que responde al nombre profesional de Eva María. En pleno boom del fenómeno curvy (las tops entradas en carnes), la modelo más reclamada de España para tallas XXL se muestra hastiada de de etiquetas y tendencias que catalogan a todo lo que se mueve sobre la pasarela.

Nacida en Gijón, Eva María siempre se ha considerado una chica diferente. «De pequeña, cuando todas las niñas jugaban con Barbies, yo lo hacía con los “barriguitas”», cuenta divertida. Tras una trayectoria de más de 17 años en el mundo de la moda, trabajando para más de 30 marcas de ropa, la modelo ha querido contar la realidad a la que se enfrentan cada día. «Hay que tener mucha personalidad, la cabeza bien amueblada y estar muy segura de una misma para aguantar la presión. A pesar de ser una profesional con tantos años de experiencia, en la profesión me siguen llamando gorda y me controlan el peso con frecuencia. Un kilo de más de lo que ya tengo, y ya estoy fuera. Antes tenía una talla 50 y trabajaba más que con la 44 que se exige en estos momentos. ¿Por qué digo esto? Porque las llamadas “pasarelas curvy” en España no son más que un “postureo” copiado de Estados Unidos. Allí sí se respeta y valora a las chicas, y se potencian sus virtudes. Aquí es imposible desfilar si tienes más de una 42. Dime tú si una chica de 1,80 con una 40 es una “gordibuena”», cuenta molesta.

Eva María Pérez posa para el calendario solidario «Ciao Ana, Ciao Mia»
Eva María Pérez posa para el calendario solidario «Ciao Ana, Ciao Mia»- Hervas & Archer

Eva María dice que eso de que las de su talla tienen el privilegio de comer lo que les venga en gana es un mito: «Las modelos de talla grande no estamos todo el día comiendo, sin cuidarnos. Por lo general somos chicas que tiene un metabolismo muy lento y engordamos con facilidad. Hay etapas en las que comemos muy poco por no pasarnos de nuestro peso», explica. «Por eso, me molesta que salgan chicas como Marisa Jara, que por engordar 5 o 6 kilos se consideren curvy. Para ser una chica XL hay que amar tus curvas y sentirte sexy», afirma una segura Eva María, quien fuera chica «Interviu» el pasado verano.

«Esa experiencia ha sido una de las mejores de mi carrera por el reto que suponía. Recuerdo que, hace 15 años, el exdirector de la misma revista me dijo riéndose de mí que en su portada no salían chicas gordas y me colgó el teléfono. Años después, fueron ellos, bajo el mando de Alberto Gallo, quien me llamaron encantados con mi cuerpo. Me hicieron sentir genial», dice satisfecha.

Redes sociales

Desde luego, las redes sociales y las distintas modas que contagian nuestra sociedad hacen de la imagen un factor muy importante, que cada vez provoca más trastornos en jóvenes que sueñan con parecerse a sus ídolos. «Todo lo que nos rodea nos lleva a vender la idea de tener que ser iguales para conseguir algo en la vida y si te sales del molde te acribillan. Por eso hay que moverse y luchar porque es algo que nos afecta a todos, es una cuestión de salud». Sueña con que el cambio empiece de la calle, provocado por mujeres reales y que su eco mueva la moda del futuro. «El primer diseñador que apueste de verdad por la fusión de modelos y tallas será el que marque la diferencia y triunfe de verdad. Por duro que suene, conozco muchos casos donde diseñadores de prestigio pese a renegar de las chicas con curvas crean ropa XL por imposición. En el mundo de la moda hay mucho miedo y mentira, se tiende al silencio. He vivido en primera persona muchas injusticias donde la humillación pública ante otras compañeras por mi talla es la menor de las anécdotas», revela Eva.

Eva María Pérez junto a dos modelos más curvis (Susel González y Marta Fernández) prestaron su imagen de forma gratuita para un calendario solidario Ciao Ana Ciao Mia, contra los trastornos alimentarios, en concreto, la anorexia nerviosa. Se vende en pequeñas tiendas de toda España, así como en la página web de la asociación. «Las imágenes hechas por los fotógrafos Hervas & Archer, en colaboración con el calendario, son algo insinuantes, porque intentamos reivindicar de tallas con nuestra imagen, que somos perfectamente válidas y que somos hermosas. Todo el dinero irá donado a ayudar a chicas que no aceptan su cuerpo y viven bajo estereotipos y con la presión de tener que ser perfecta», concluye.