Leonardo DiCaprio, Jonah Hill, Tobey Maguire y Edward Norton, en la gala celebrada en Saint-Tropez
Leonardo DiCaprio, Jonah Hill, Tobey Maguire y Edward Norton, en la gala celebrada en Saint-Tropez - GETTY-CORDON
Hollywood

DiCaprio llena de estrellas la Costa Azul tras la tragedia de Niza

El actor se convierte un año más en el anfitrión de una glamurosa cena para recaudar fondos

CORRESPONSAL EN PARISActualizado:

La tercera cena de beneficencia ecológica de la Fundación Leonardo DiCaprio reunió la noche del miércoles en Saint-Tropez a grandes figuras internacionales del cine, la aristocracia de la Costa Azul y la moda, como el Príncipe Alberto II de Mónaco, Robert De Niro, Arnold Schwarzenegger, Naomi Campbell, Bradley Cooper, Bono y Lapo Elkann, entre otros 900 invitados, con la participación decorativa de un número impresionante de modelos y «modelos» para dar publicidad al acontecimiento a través de Instagram.

Entre el activismo ecologista y la gestión fiscal de su patrimonio, la Fundación Leonardo DiCaprio ha convertido sus cenas de beneficencia, no solo ecológica, en uno de los momentos estelares de la temporada veraniega en la Costa Azul, entre Cannes y Monte Carlo. Este año, la cita anual estuvo precedida por la matanza en la Promenade des Anglais, de Niza, el más legendario de los paseos de la Costa Azul, que ya era célebre y cosmopolita mucho antes de que Saint-Tropez se consolidase como un lugar de moda, hace poco más de medio siglo.

Consciente de la gravedad trágica de la matanza de Niza, Leonardo DiCaprio se apresuró a transmitir su pésame a través de Twitter, anunciando que la cena benéfica de su fundación haría una importante donación destinada a las víctimas del atentado.

La cena veraniega de la fundación consiguió el año pasado reunir unos 40 millones de dólares, subastando entre los asistentes un largo rosario de chucherías aproximadamente artísticas. Este año, la subasta habría conseguido recaudar unos 45 millones de dólares, subastando «cositas» muy dispersas: obras menores de Picasso, ocurrencias «artísticas» de Jeff Koons, menudencias de Olafur Eliasson... También se pusieron a subasta, con cierto éxito, acontecimientos de otra naturaleza: pasar una semana con Martin Scorsese, pasar una velada con cena en la Torre Eiffel...

Parte del muelle de la famosa localidad de la Costa Azul
Parte del muelle de la famosa localidad de la Costa Azul - ABC

Ayudas a África

Lo esencial de los fondos conseguidos al final de la velada estará consagrado a diversas causas más o menos ecológicas: ayuda a la protección de los elefantes en África, lucha contra el tráfico de elefantes, etcétera. Abriendo su velada, DiCaprio declaró: «Estamos poniendo en marcha nuevos programas, y trabajamos en la transición energética mundial».

Tras la apertura de la velada, animada por la cantante Lana del Rey y el tenor Andrea Bocelli, DiCaprio anunció la concesión del primer premio de su fundación al Príncipe Alberto II de Mónaco, por su obra personal en el terreno de la defensa del medio ambiente. Consciente de la gravedad de la tragedia vivida en la Costa Azul, días antes, el Príncipe adoptó un tono discreto y grave para dirigirse a un público cosmopolita, sediento de emociones fuertes.

Las grandes figuras de la velada, comenzando por el propio DiCaprio, Robert De Niro, Arnold Schwarzenegger, Naomi Campbell, Bradley Cooper y Bono, entre otros, habían hecho una entrada discretísima, evitando a los fotógrafos y las sonrisas de circunstancias, cuando la Costa Azul se encontraba de luto.

Por el contrario, buena parte del público presente había considerado inútil participar en una cena benéfica si el mundo entero no se enteraba del uso y abuso de los modelo de zapatos Louboutin y las joyas no siempre prestadas de las señoras.

Mariah Carey y Leo DiCaprio
Mariah Carey y Leo DiCaprio - ABC

Carey, la más marchosa

Mariah Carey pudo ser la primera en dar la nota marchosa, desembarcando a todo trapío personal con un traje de noche de gran escotazo, escoltada muy de lejos de un novio empresario (australiano) que daba la nota por la sobriedad de velorio, mientras trabaja en la preparación de una futura boda a todas luces «grandiosa». Antes de que la velada terminase, el servicio de relaciones públicas de Carey ya había difundido no sé cuantas fotos de su palmito muy «rubia bimbo». Mucho más señora, a su manera, Naomi Campbell apenas coqueteó lo justo, acompañada de unos guardaespaldas de sonrisa de vigilantes de night club caribeño.

Mientras las grandes figuras destacaban por un casual sencillito pero mono, Lapo Elkann se obstinó en dar una nota glamur elegante, muy señor old fashioned en una fiesta con mucho personal encorbatado con pajarita de colores y ese tipo de atuendos que ya no lleva ni Alberto de Mónaco. Shermine Shahrivar, la nueva acompañante sentimental de Elkann, andaba como podía con unos tacones de quince centímetros.

Por una vez, Falaz Guossi, joyero y comerciante en diamantes, llegó más o menos solo, para perderse entre una multitud de chicas, modelos y «modelos» en busca de los fotógrafos que cubrían la velada.

Una patulea de modelos de cierto renombre, como Lily Donalson, Constance Jablonski, Doutzen Kroes o Anja Rubik, cubrieron el expediente posando aquí y allá, antes y después de la velada, cumpliendo sus papeles de mariposas que revolotean en las noches no siempre estrelladas de la Costa Azul.