Vista a microscopio de una muestra de tumor de mama
Vista a microscopio de una muestra de tumor de mama - INÉS BAUCELLS
Investigación

Hallan nuevos predictores para anticipar la respuesta a terapia de uno de los tumores de mama más agresivos

Científicos del IDIS describen indicadores estables y fáciles de rastrear en muestras de biopsia con mayor capacidad que los ya conocidos para determinar de antemano si la quimioterapia será una opción eficaz

SantiagoActualizado:

El cáncer de mama triple negativo, conocido por su agresividad y mal pronóstico, afecta al 15% de las mujeres diagnosticadas de este tipo de tumor. Su nombre obedece a la ausencia en su composición de tres moléculas que en la actualidad representan una oportunidad de ataque selectivo a la enfermedad que multiplica las oportunidades de éxito. La imposibilidad de recurrir a estas terapias dirigidas obliga en el cáncer de mama triple negativo a un tratamiento de quimioterapia no selectivo, que en un 70-60% de los casos no resulta efectivo. Investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS) han abierto una nueva línea de trabajo al identificar las razones por las que un alto porcentaje de pacientes no responde a este tipo de tratamiento.

A través del estudio de la muestras tumorales de 54 pacientes diagnosticadas con cáncer de mama triple negativo, expone Ángel Díaz-Lagares, codirector de la Unidad de Epigenómica del IDIS en conversación con ABC, se ha detectado cómo la efectividad del tratamiento con quimioterapia —utilizado como paso previo al tratamiento quirúrgico del tumor— depende del grado de activación de dos genes presentes en el tumor (FERD3L y TRIP10). El trabajo, publicado en la revista «Clinical Epigenetics», se centra en los llamados mecanismos epigenéticos, aquellos que a modo de interruptores encienden o apagan la expresión de nuestros genes y controlan su funcionamiento sin alterar el ADN. En el caso del cáncer de mama triple negativo, apunta Díaz-Lagares, el funcionamiento activo de los dos genes señalados favorece el desarrollo de la metástasis y la resistencia al tratamiento quimioterápico.

Ángel Díaz-Lagares, coautor principal de la investigación
Ángel Díaz-Lagares, coautor principal de la investigación- IDIS

El fin último de la investigación, señala Ángel Díaz-Lagares, miembro del grupo de Oncología Médica Traslacional (Oncomet), reside en la personalización de las terapias y el ahorro de los efectos adversos asociados a la quimioterapia en aquellos casos en los que de antemano se pueda conocer su ausencia de eficacia. En definitiva, apunta el investigador, se trata de ganar de tiempo, apostando de modo ágil por terapias con más opciones de éxito, ya sean tratamientos en uso clínico o en fase de ensayo.

La identificación del impacto del nivel de metilación de estos dos genes como factor diferencial en el éxito o fracaso de la quimioterapia en este grupo de pacientes abre además una nueva línea de trabajo enfocada en el desarrollo de fármacos que puedan bloquear la expresión de estos genes y multiplicar las opciones de éxito de la quimioterapia.

El investigador, bioquímico clínico adscrito al servicio de Oncología del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), señala el interés de ampliar el estudio a un número mayor de pacientes, con vistas a consolidar los resultados y dar pie a incluir una determinación del estado de estos dos genes como prueba de rutina en las pacientes con un diagnóstico de tumor de mama triple negativo. «Este estudio supone un avance con respecto a otras herramientas previamente descritas, ya que tiene una mayor capacidad para predicir la respuesta a quimioterapia y además tiene la ventaja de que se analiza la metilación del ADN, que es una marca epigenética de una gran estabilidad, fácil de conservar en las muestras y cuyos análisis presentan una fácil implementación en la práctica clínica habitual». La determinación, expone Díaz-Lagares, no necesitaría la extracción de muestras adicionales, sino que podría realizarse sobre la biopsia ya practicada para el diagnóstico. Incluso, destaca el miembro de Oncomet, «sería interesante poder extender el estudio de esta firma epigenética al análisis del ADN que circula en la sangre, en lo que se denomina biopsia líquida, para comprobar si es posible predecir de esta manera no invasiva con una analítica de sangre la respuesta a tratamiento quimioterápico en este tipo de tumor».