La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ha llamado a los partidos a imitar la disponibilidad de los agentes sociales - JAIME GARCÍA / Vídeo: EP

Valerio reconoce que no es fácil cambiar la reforma laboral por el poco peso parlamentario que tienen

La ministra de Empleo tiene intención de revisar «la utilidad» de las tarifas planas en la contratación y las bonificaciones

MadridActualizado:

La ministra de Trabajo, Migración y Seguridad Social, Magdalena Valerio, ha reconocido hoy en una rueda de prensa en La Moncloa la dificultad que tendrá el Gobierno para cambiar la reforma laboral «porque sabemos qué peso parlamentario tenemos». En este sentido, ha afirmado que «cuando se está en el Gobierno hay mayores dosis de pragmatismo» que en la oposición. Por todo ello, desea que se «retoquen» algunos aspectos del Estatuto de los Trabajadores con acuerdos parlamentarios, ya que «somos realistas, tenemos los pies en el suelo».

Valerio ha hecho estas declaraciones tras reunirse en La Moncloa por espacio de dos horas con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; los presidentes de CEOE y Cepyme, Juan Rosell y Antonio Garamendi; y los secretarios generales de CC.OO. y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez.

Garamendi había calificado minutos antes como «mensaje ideológico» las amenazas del PSOE cuando estaba en la oposición de derogar la reforma laboral.

La ministra de Trabajo ha anunciado también que quiere revisar la «utilidad» de las tarifas planas y las bonificaciones en la contratación que fijó el Gobierno del PP

En una línea similar, la ministra se ha mostrado partidaria de trabajar «en lo que queda de legislatura» en materia de convenios colectivos «para que vuelvan a importar los de sector sobre los de las empresas», así como medidas para la lucha contra la temporalidad, la ultraactividad u otros temas que se puedan modificar en el Estatuto de los Trabajadores «con consenso político y diálogo social».

Valerio ha considerado que «con las cosas de comer no se juega; no se juega con los salarios ni las pensiones» y ha subrayado el valor del diálogo social.

Sobre las pensiones, la ministra ha subrayado que existe un problema de ingresos en el sistema, ya que «el PP ha estado seis años mirando para otro lado» Por ello, «hay que reorganizar y racionalizar los gastos del sistema, complementando los ingresos con impuestos a la banca y a las transacciones financieras o, como propuso el PP, a las tecnológicas, o una imposición general».

Modernizar la legislación laboral

Por su parte, Pepe Álvarez y Unai Sordo han insistido al presidente del Gobierno y a la ministra de Trabajo en que deben de derogar «por elevación» las reformas laborales de 2010 (Zapatero) y de 2012 (Rajoy). «Pero no para volver a la legislación de 2009, sino para modernizarla e incluir cuestiones como la igualdad, la lucha contra el fraude, la economía sumergida y dar más protagonismo a mujeres y jóvenes». También han pedido la derogación de la reforma de las pensiones de 2013.

Sordo ha añadido que «se pueden adoptar medidas desde ya», aunque ha abogado por buscar consenso para que las modificaciones que sean necesarias cuenten con el apoyo de las organizaciones empresariales. Lo que se podría haber iniciado en la negociación salarial.

Ambos líderes sindicales han coincidido en que el Gobierno no ha detallado cómo va a modificar la legislación laboral, -«ha estado reservón»-, subrayó Álvarez, y han citado entre los primeros factores que hay que suprimir la prevalencia del convenio de empresa sobre el sectorial.

Álvarez ha añadido que también han pedido a Pedro Sánchez que «se recupere la industria de calidad», algo complicado con la nueva estructura del Gobierno, ya que la industria está repartida en cuatro ministerios. Asimismo, «hace falta una política energética».

Negociación colectiva

Sobre las discusiones sobre la negociación colectiva y la subida salarial, la patronal y los sindicatos han confirmado que «están cerca de alcanzar un acuerdo, pero no es inminente». En principio, el incremento salarial que está sobre la mesa es del «entorno del 2% más un variable de otro punto», confirmó Juan Rosell.

El secretario general de UGT ha explicado que las movilizaciones contra la patronal anunciadas para el próximo sábado «no han sido anuladas, sino suspendidas» y que en el acercamiento en las negociaciones «no ha tenido que ver el cambio de Gobierno».

El caso del ministro de Cultura y Deportes

Respecto al escándalo del ministro de Cultura y Deportes que ha aparecido hoy en la prensa, Pepe Álvarez ha defendido a Màxim Huerta diciendo que cualquier ciudadano tiene derecho a discrepar de Hacienda. Sordo ha preferido no comentar nada porque no había tenido tiempo de conocer bien el caso y Magdalena Valerio ha quitado importancia al caso al subrayar que se trataba de un problema que se resolvió hace unos años.