Bloque de pisos en los que residía Miguel.
Bloque de pisos en los que residía Miguel. - La Voz
PUERTO REAL | CRIMEN MACHISTA

Consternación en el Río San Pedro por el 'El Topo', presunto asesino de Manuela

Los vecinos de la barriada de Puerto Real definen al presunto homicida como una persona «solitaria» que «no se llevaba bien con casi nadie»

CádizActualizado:

Existen dos tipos de vecinos en Río San Pedro: los que usan esta barriada de Puerto Real como ciudad-dormitorio y «los de toda la vida», quienes dan identidad de barrio a este conjunto de viviendas con apenas medio siglo de existencia formado por gente de clase trabajadora.

Miguel, de 41 años, era un gran desconocido para muchos. Los pocos que tenían constancia de su existencia eran precisamente de ese segundo grupo, personas que hacen vida en las pocas calles que conforman la barriada en la que han vivido toda su vida. Residente en uno de los primeros bloques de vivienda construidos en la zona, vivía con su madre en el piso en el que fue detenido hace unos días acusado por el homicidio de Manuela, la mujer de 61 años encontrada muerta en San Fernando.

‘El Topo’, como algunos le llamaban desde su infancia, era una persona «solitaria» y «poco sociable», según los vecinos que estaban acostumbrados a verle en la zona de La Barraca. Casi siempre «iba a su rollo: su cerveza, su litro...» en un lugar donde, sobretodo desde hacía unos años, «tenía pocos amigos».

Y es que alguno de sus antecedentes relacionados con denuncias interpuestas por cuestiones de género ocurrieron en esta barriada. Hasta tres vecinos usan el mismo adjetivo para definirle: «Sátiro».

El detenido siempre «iba a su rollo: su cerveza, su litro...», en un lugar donde, según los vecinos, «tenía pocos amigos»

Todos los que le conocían coinciden en que era una persona que «no se llevaba bien con casi nadie». Frecuentaba uno de los parques de la zona, donde pasaba algunos días bebiendo cervezas sólo o con algunos conocidos. Uno de sus amigos, detallan varios testimonios, apareció muerto hace unos meses en el polígono El Trocadero.

«Siempre se ha hablado de que acosaba a las niñas e iba detrás de ellas», recuerdan trabajadores habituales en uno de los comercios de las zonas aledañas a su residencia habitual.

Alguno de los antecedentes ocurrieron en la barriada

Hacía tiempo que no se veía a Miguel por el lugar, sobretodo después de que tuviera problemas con algunos negocios, en los que incluso le prohibieron la entrada. Desde entonces no se dejaba ver mucho por el barrio. Frecuentaba, según algunos vecinos, localidades como San Fernando o El Puerto de Santa María, y se buscaba la vida como gorrilla en los aparcamientos del recinto ferial de Puerto Real.

Confusión

La confusión reinó en Río San Pedro durante la jornada de la detención. La operación policial generó mucha expectación y los primeros rumores apuntaron al fallecimiento de la madre.

«La trataba muy mal», explica uno de los vecinos. El sobrino de la víctima llegó a recibir varios mensajes en Whatsapp que alertaban de la muerte de su abuela. La mujer, minutos después de resultar su hijo arrestado, tuvo que asomarse al balcón para advertir que ella no era la víctima, lo que calmó a las decenas de vecinos que se habían concentrado en la puerta del bloque durante la operación policial mientras acusaban a 'El Topo' de cometer un matricidio.

Río San Pedro lamenta lo ocurrido y pide justicia una jornada después de conocerse lo ocurrido en San Fernando. Del resto de la familia, los vecinos no tienen más que buenas palabras, especialmente para sus dos hermanas. Él, señalan todos, era la excepción, un «bala perdida» que tomó el mal camino.