AYUNTAMIENTO DE CÁDIZ

La tercera remodelación de Kichi no convence a la oposición

PP, PSOE y Ciudadanos rechazan la sobrecarga de competencias de Navarro y acogen de manera desigual el recorte de responsabilidaes de la edil Ana Fernández

CádizActualizado:

Los «ajustes» o cambios que ha realizado José María González 'Kichi' en el equipo de gobierno del ayuntamiento de Cádiz y que afectan a los tenientes de alcalde Ana Fernández, David Navarro y Martín Vila no han sido bien recibidos por los grupos de la oposición. Sus opiniones se mueven entren el fracaso de la gestión (PP), la acumulación de cargos en la figura de Navarro (PSOE) y la «natural» lógica de las nuevas atribuciones de Martín Vila (C's).

Desde el grupo municipal del PP hablan directamente de «fracaso» e interpretan que los cambios «no son más que el reconocimiento de un fracaso que dura ya tres años». Este es el plazo de tiempo que los populares calculan que ha tardado el alcalde «en darse cuenta de que hay muchas áreas en este ayuntamiento que no funcionan» y señalan a los Servicios Sociales como ejemplo y a su responsable política, Ana Fernández, como la culpable de ello. «Es una lástima que no haya aprovechado el alcalde para retirar a Ana Fernández de Servicios Sociales, que es el gran fracaso de este alcalde que tanto engañó con ese asunto a los gaditanos».

En cuanto a la remodelación de competencias de Vila y Navarro, los populares creen que enmascara «las imposiciones de Martín Vila, que le ha ganado el pulso a Navarro y, de paso, aprovecha para decirle a Fran González que la reprobación que promovió de Navarro le importa bien poco y lo vuelven a poner como interlocutor con el PSOE, que es con el único grupo que habla».

La reacción del PSOE ha estado marcada en parte, precisamente, por ese hecho. La viceportavoz del PSOE, Mara Rodríguez, atribuye el baile de áreas municipales a una medida para tapar que el equipo de gobierno «no es operativo y no está funcionando». Sostiene que el trueque de competencias municipales, en parte, «no tienen sentido» y como ejemplo de ello critican que Presidencia pase a manos de David Navarro recordando que «está reprobado por la mala gestión de sus competencias». «No tiene sentido que pase ahora a representar al Ayuntamiento como delegado de Presidencia, y que también se encargue de la coordinación de áreas y empresas municipales cuando es el responsable de que los principales pliegos de la ciudad se encuentren prorrogados y sigan funcionando de la misma manera que cuando gobernaba el Partido Popular».

Poco conformes con la decisión del gobierno de González Santos, los socialistas piden que expliquen a los gaditanos «los criterios con los que han llevado a cabo estos cambios, el sentido de los mismos y los objetivos que quieren lograr» y confían en que «no sea un intercambio de cromos».

Con todo, el PSOE no lo da todo por perdido y deja hueco a la esperanza. Fiel a su relación (estrategia política) de amor-odio con el gobierno de Kichi, espera que «los cambios en el equipo de gobierno tengan un buen resultado para la ciudad y sirvan para acabar las muchas tareas pendientes que tienen con Cádiz como la limpieza, el transporte, el plan de vivienda, el de servicios sociales o la gran cantidad propuestas aprobadas en Pleno y no cumplidas».

PSOE y Ciudadanos coinciden en señalar -en contraposición al PP- que la remodelación puede ser positiva para la gestión de los Servicios Sociales tras la liberación de la edil, Ana Fernández, de su responsabilidad al frente de Presidencia, una delegación que exige mucho tiempo y que ahora la edil podrá destinar a una de las áreas municipales que más repercusión directa tiene sobre los gaditanos sin recursos y, también, la que más críticas recibe de la oposición e incluso de la ciudadanía. En este sentido, el PSOE llama la atención sobre las tareas sociales pendientes entre las que señala el Plan de Reestructuración anunciado para hace un año y que aún está pendiente.

Tras la estela de los gestos feministas del líder nacional socialista, Pedro Sánchez, el grupo municipal del Psoe gaditano pone el acento en la «falta de paridad» en el reparto de las áreas. La viceportavoz socialista echa mano del eslogan «la igualdad se defiende con hechos, no con eslóganes vacíos que no se llevan a la práctica» para lamentar que «el recorte de competencias» se haya hecho a una concejala y su reparto se circunscriba a dos concejales hombres «quedando excluidas del mismo todas las mujeres del equipo de gobierno».

Por su parte, Ciudadanos ha empleado un tono más amable que el resto de grupos de la oposición. En opinión de su portavoz municipal, Juan Manuel Pérez Dorao, «lo que el alcalde ha hecho cambiando competencias de algunos concejales tiene completa lógica en algunos casos y resulta llamativo por absurdo en otros». «Es lógico que a la concejala Ana Fernández se le haya limitado el número de competencias que tenía atribuidas porque la principal que tiene a su cargo que es Asuntos Sociales está manga por hombro y por tanto está bien, y el alcalde así lo habrá comprendido que debe descargarse de otras competencias para centrarse en los asuntos sociales que tan mal están».

También señalan como «lógico» las funciones que pasa a ostentar Martín Vila, arguyendo que «es natural que el señor Vila, que asume la mayoría de competencias de movilidad asuma las competencias de Tráfico y el servicio de taxi que están más vinculados a la actividad de movilidad que a la de policía local que antes tenía David Navarro».

En sentido opuesto se pronuncia la formación naranja sobre las nuevas áreas de Navarro: «No tiene ningún sentido que la competencia de Presidencia se la atribuyan al concejal Navarro toda vez que las competencias que tiene atribuidas en otros ámbitos (contratación, personal, hacienda....) están también completamente desatendidas», citando que el servicio de contratación está bloqueado, «los pliegos no salen con facilidad por mucha urgencia que tengan», el servicio de personal está «bloqueado y no hay una RPT nueva desde 2013», y toda la gestión presupuestaria está «prácticamente abandonada».