SUCESOS

El alijo de hachís que se hundió frente a la Caleta en un barco con 30 años

Los agentes de la Guardia Civil que les seguían se tiraron al agua a por los detenidos, porque la embarcación, repleta de fardos, estaba hundiéndose

Ya en Marruecos los investigados tuvieron que dejar algunos paquetes porque no les cabían más en la lancha que prepararon

M. Almagro
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No todo son lujos en el narcotráfico. Hay también quien en vez de utilizar semirrígidas potentísimas con tres o cuatro motores y valoradas en miles de euros, se arriesga con un pequeño barco de pesca para pasar fardos. Ahorrar en costes les puede suponer rascar más beneficios. O es que sencillamente, tras ese alijo está una organización más 'humilde' con unos recursos bastante limitados. Ese parece ser el caso de la última banda detenida por la Guardia Civil en la 'operación Zeta', que se estaban empezando a especializar al parecer en meter droga por la Bahía: por el Río San Pedro, por la Caleta...

El relato de su detención arroja algunas dudas sobre la experiencia que tenían. Los dos tripulantes tuvieron que ser rescatados porque cuando los agentes de la Guardia Civil que les seguían los interceptaron, el barco donde iban se estaba hundiendo.

Y es que la pequeña lancha que habían preparado para hacer el alijo tenía nada menos que 27 años. Matriculada en el año 92. Pero aún así lo intentaron. Fueron hasta Marruecos, cargaron todo lo que pudieron (incluso tuvieron que dejar algún paquete en tierra) y se propusieron llegar hasta Cádiz de nuevo. Como fuera. Pero el peso era demasiado. De regreso, con los 28 fardos en la cabina, el barco comenzó a inundarse. Así que uno de ellos llevaba el timón y el otro iba achicando como podía. Hasta que frente a la Caleta una patrullera del Servicio Marítimo les dio el alto avisada por los investigadores que iban detrás de ellos. Y claro, al tener que subir las manos dejaron de achicar y la embarcación se fue yendo a pique.

Los agentes, ante el riesgo que corrían y para salvaguardar sus vidas lo primero de todo, no lo dudaron y se tiraron al agua a por ellos. Los fueron rescatando mientras los fardos flotaban a su alrededor. Los cogieron a cinco millas de la costa, frente a la playa de la Caleta. Ahí supuestamente tenían pensado fondear la droga para luego recogerla. A plena luz del día y con un barco en unas condiciones pésimas. Demasiado riesgo para un viaje ya de por sí bastante arriesgado.