Chiclana

La vista más antigua de Chiclana vuelve a casa

La pintura fue encargada por el conde de Maule en 1807 y destaca por su valor documental e históricoUn coleccionista privado compra la obra pintada por Riedmayer

CHICLANA.Actualizado:

Por ser un documento histórico de primer orden para la localidad, por engrandecer aún más el patrimonio que posee la ciudad o incluso por su valía artística, Chiclana se merecía que volviera. La ciudad ya acarició con la punta de los dedos tenerlo entre su patrimonio municipal y la operación se torció. Incluso su actual propietario, a punto estuvo de tenerlo antes, y tampoco salió bien. Sin embargo, de esta ya es la definitiva. La vista más antigua documentada de la localidad, pintada por Franz Xavier Riedmayer a principios del siglo XIX ha vuelto a Chiclana. Y esta vez lo hace para quedarse. Un coleccionista privado ha adquirido la obra para pase a formar parte de su patrimonio particular.

Lo cierto es que no ha sido fácil, como relata el ya actual propietario que prefiere mantenerse en el anonimato. «Hace diez años que estoy detrás de comprar el cuadro», reconoce mientras admira la obra que cuelga ya en su vivienda. 'El conde de Maule y el pintor Riedmayer ante un paisaje de Chiclana de la Frontera' es el nombre de la obra de arte, datada en 1807 y que representa una vista campestre de la localidad con la ermita de Santa Ana en primer término y la Chiclana de principios del siglo XIX, en segundo. Tal y como explica su nuevo propietario desde hace dos meses, «el cuadro tiene, más que nada, valor histórico». Así el que es también autor de 'La Virgen del Refugio' del Santa Cueva de Cádiz representó en la vista edificios históricos que permiten reconstruir cómo era la ciudad en ese instante histórico. Junto a estos edificios, aparecen «personajes representativos de la sociedad del momento, en la transición entre el Antiguo y el Nuevo Régimen. Así, la obra se divide en dos escenas, de un lado la sociedad representativa del pasado con el clero, el noble ocioso, la gitana y el soldado. En el lado opuesto, el Nuevo Régimen, representado con vestimentas europeas. Y entre estos personajes representativos de los nuevos tiempos del XIX figura el propio Conde de Maule, Nicolás de la Cruz y Bahamonde, pintado junto a un personaje que parece ser un autorretrato del propio Riedmayer. El que fuera benefactor y enamorado de la localidad encargó el cuadro al pintor alemán para decorar la casa que tenía en Cádiz, «de esta forma podía contemplar Chiclana en los meses en los que no vivía en ella», como explica el coleccionista privado.

Entre los edificios representados, destaca la ermita de Santa Ana, realizada por Torcuato Cayón y la iglesia de San Juan Bautista, realizada por el mismo arquitecto y terminada por Benjumeda y que, además, fue construida con el impulso de Maule. El la vista también se puede apreciar el Hospital Militar, la torre del Cerro del Castillo o la iglesia del Santo Cristo. Para completar la vista, en la lejanía s representa la localidad de Medina.

La obra ya estuvo expuesta en Chiclana en mayo de 2011, en el atrio del Ayuntamiento. En aquella ocasión, el propio Ayuntamiento intentó adquirirla. Sin embargo, no consiguió llegar a un acuerdo con los anteriores propietarios de l pieza. Después de intentar ser vendida en distintas subastas, finalmente ha sido su actual propietario chiclanero el que se ha hecho con ella. «Lo que quería es que el cuadro estuviera en Chiclana», explica el comprador que adquirió la obra hace algo más de dos meses. Él, por su parte, se muestra dispuesto a ceder temporalmente el cuadro para cualquier muestra o exposición, de forma que pueda ser accesible a todos los ciudadanos.

De hecho, el propietario aficionado a la historia y las antigüedades, confía en que la vuelta de la pintura (que se encuentra en condiciones óptimas de conservación) sirva para mejorar los conocimientos e investigaciones sobre el urbanismo e historia de la localidad. De ahí que el coleccionista se muestra dispuesto a facilitar el acceso a la obra para la ciudadanía.