Los pequeños salieron a jugar a la hora del recreo en el recinto ferial que acoge el circo. :: E. LINDBERG
Jerez

Toda una vida bajo la carpa

El espectáculo de esta compañía, formada por una gran familia, permanecerá en Jerez hasta el próximo domingo

JEREZ.Actualizado:

«Como una gran familia», que viaja por todos los rincones del país con el único fin de hacer feliz tanto a pequeños como mayores. Que sorprende a todos con un espectáculo fresco, divertido y a la vez emocionante, y alimentando a muchos las ganas seguir soñando despiertos. Este es el mundo mágico que ofrece el Circo Quirós, que tras una larga tradición familiar, que se remonta al siglo XIX, sigue manteniendo su nivel de calidad, aunque eso sí, adaptándose a los nuevos tiempos y con la colaboración de numerosos artistas de reconocido prestigio a nivel internacional.

Maty Muñoz, esposa del director de la compañía, Luis Quirós, no conoce otra vida más allá de la carpa. Nació y creció dentro de este ambiente, un tanto desconocido para la mayoría, dando comienzo a su faceta artística como contorsionista cuando todavía era una niña, y con la que culminó la cuarta generación de estirpe dada al mundo del espectáculo.

Su trabajo le llevó a Italia, Francia e Inglaterra; aprendió a hablar y a defenderse en diversos idiomas, manteniéndose siempre a flote a pesar de las muchas trabas con las que se llegó a encontrar tiempo atrás. Quizás es por eso que con una sonrisa en la boca, y a la vez que piensa en su juventud, asegura que «el mejor invento para nosotros los del circo ha sido el teléfono móvil».

Todavía recuerda con cierta nostalgia cuando tenía que llamar a su por entonces novio, Luis Quirós, que «para tan solo oír su voz, debía que esperar largas horas sentadas en un auditorio». Comenta como en su paso por Dinamarca, lo primero que aprendió a decir fue que le dieran un número para que pudiesen contactar con ella, «algo que se convertía a menudo en una odisea».

Según cuenta, la situación actual de los que ejercen en el circo «es muy diferente; ya no tenemos que viajar como antes, y el público nos acoge con los brazos abiertos». Además, asegura que ha cambiado aún más en lo que a la familia se refiere. Y es que, «nuestros hijos ahora no solo viajan con nosotros, sino que mientras que ensayamos, ellos aprenden en el colegio sobre ruedas». Un programa especial que puso en marcha el Ministerio, con el fin de que los niños del circo pudieran tener exactamente las mismas oportunidades que el resto de ciudadanos españoles.

Así, una vez más se refuerza esa idea de familia o pueblo, al que lo único que le diferencia es que su casa tiene ruedas y se desplaza a lo largo y ancho del país. Una vivienda caravana de la que Muñoz asegura que incluso hacen uso cuando aterrizan en Murcia, la ciudad en la que paran más tiempo seguido, con el fin de reponer material y descansar.

Sobre el escenario

Sobre el escenario malabaristas, acróbatas, contorsionistas y payasos; también una actuación única de la mano de un especialista, traído exclusivamente de Estados Unidos, que realiza el acto de la rueda de la muerte. En total: unos 30 en pista, que sumados a las cerca de 40 personas (técnicos, empleados varios, montadores, representantes, etc) y animales exóticos (como son camellos, cocodrilos, caballos y llamas) hacen que este espectáculo sea una realidad.

Uno de los que componen y aportan a este gran grupo es Luis Quirós, sobrino del director de la compañía, que a sus escasos 30 años es domador de los diversos animales que viajan con la familia. Una labor que asegura que hay que realizar con «mucha paciencia», debido a la dificultad de adiestrar a estas especies. Quinta generación, que comenzó con leones porque siempre le han gustado mucho los animales y además es «una labor que llevo en la sangre». Su abuelo, su tío y su padre también domaron a las fieras en el pasado; y fueron ellos los que le enseñaron todas las claves necesarias para que pueda ejercer hoy día.

El Circo Quirós permanecerá en Jerez hasta el domingo, con espectáculos todos los días excepto hoy martes y mañana miércoles, por descanso de la compañía. El horario es: el jueves y viernes a las 19.30 horas; el sábado a las 17.00 y 19.30 horas y el domingo contará con tres sesiones: una a las 12.00 horas, la segunda a las 17.00 horas y la última a las 19.30, con la que los artistas culminarán su visita en la ciudad.