Sociedad

WWF denuncia los regadíos ilegales para cultivos de Doñana

La organización ecologista critica que el delito medioambiental afecta a otras 600 hectáreas aparte de la finca El Avispero

SEVILLA.Actualizado:

WWF ha mostrado su satisfacción por la sentencia «histórica» que condena la transformación de suelo en la finca El Avispero, en Moguer (Huelva) y ha mostrado su deseo de que este fallo judicial suponga el comienzo para otras actuaciones legales que acaben con las «casi 600 hectáreas transformadas a cultivos de regadío después del Plan de de Ordenación Territorial del Ambito de Doñana (Potad)».

Según han indicado los ecologistas en un comunicado, el caso de la finca El Avispero, en Moguer (Huelva), es un «claro ejemplo de un amplio rango de irregularidades que se repiten en Doñana: corta de bosque y siembra de cultivos de regadío, perforación de pozos ilegales, construcción de naves y balsas, desviación e, incluso, eliminación de arroyos».

«Todo ello agravado por el hecho de que las actuaciones se realizaron después de que se aprobara el Potad en 2003, el cual reconociendo la caótica distribución de los cultivos, intentaba poner orden definiendo, entre otros aspectos, la mayor parte la superficie forestal como zona A, lo que significa que no se puede talar el bosque y, mucho menos, instalar campos de cultivo», apuntan.

Sin embargo, han advertido, las 50 hectáreas transformadas en Avispero «no son las únicas». De hecho, según un estudio de WWF, por el cual fue requerida como perito en el juicio de El Avispero, puede comprobarse que, desde la aprobación del POTAD hasta 2009, «han aparecido al menos 595 hectáreas en zonas A», es decir, que «se está cometiendo un delito ambiental grave contra la ordenación del territorio».

Por tanto, WWF cree «imprescindible» que la justicia siga actuando en todas las fincas ilegales de Doñana , pero también que se apruebe el Plan de la Fresa, con el objetivo de «poner orden» en las fincas transformadas con anterioridad al Potad, cuya complejidad reconocía dicho plan, y que suman «al menos 2.100 hectáreas de cultivos en zonas de monte público y 1.000 pozos ilegales».

Acabar con la impunidad

«De nada vale intentar ocultar los problemas, hay que afrontar la realidad y terminar de una vez con la sensación de impunidad en Doñana en cuestiones ambientales, ya que se acaba perjudicando al medio ambiente y a la propia economía de la zona», declara Juan Carlos del Olmo, Secretario General de WWF España, a lo que añade que «sancionar a los ilegales y ordenar a los legales es clave para el futuro de Doñana , el de su naturaleza y de su economía».