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Más de 300 años de disputa por Gibraltar

Uno de los episodios recientes de la tensión entre España y Gran Bretaña por el Peñón fue la estancia del submarino nuclear "Tireless"

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El acuerdo entre España y el Reino Unido sobre Gibraltar es un paso histórico dentro del largo tira y afloja que mantienen ambos países por el Peñón desde que hace trescientos años, un 4 de agosto de 1704, una flota anglo-holandesa ocupó Gibraltar durante la Guerra de Sucesión española.

La estancia del submarino nuclear "Tireless" en 2000 y 2004, la visita oficial de la princesa Ana de Inglaterra, o la presencia del ministro de Defensa británico Geoff Hoon en los actos del tercer centenario de la ocupación, son sólo tres episodios recientes del que hasta hoy ha sido único escollo en las relaciones entre España y el Reino Unido.

El Peñón y la Plaza gibraltareños fueron ocupados en agosto de 1704 por las tropas británicas del almirante George Rooke, durante la Guerra de Sucesión española que se produjo a la muerte de Carlos II. Los británicos -aliados con Austria y Holanda- apoyaban los derechos del archiduque Carlos de Austria, frente a Felipe V, primer Borbón reinante en España. Rooke, sin embargo, tomó la Plaza en nombre de la reina Ana de Inglaterra e izó la bandera británica en La Roca.

La Plaza continuó en manos inglesas, pese al asedio por parte de las tropas del monarca Borbón, y finalmente fue cedida a Gran Bretaña en el Tratado de Utrecht (1713), situación que se perpetúa. España cede a Gran Bretaña Gibraltar y Menorca por dicho Tratado, que no permite ningún cambio de la soberanía del Peñón que no sea la devolución automática a España.

Además de la soberanía, dos elementos se convirtieron en eje de las disputas: la verja que levantan los británicos en 1909 y, en 1938, la construcción de un aeródromo en terreno ocupado ilegalmente. Tras la Segunda Guerra Mundial, el Gobierno español piensa que puede ser el momento de recuperar Gibraltar, pues la base empezaba a carecer de utilidad para el Reino Unido; sin embargo, sí tenía interés para la OTAN -organización a la que Inglaterra y Francia vetaban el acceso a España-.

Tras la II Guerra Mundial Gibraltar pide autogobierno

La comunidad gibraltareña comenzó entonces a exigir instituciones de autogobierno, y en 1950, se constituye el Consejo Legislativo, órgano asesor del Gobernador, que el Gobierno español interpreta como una maniobra para evitar la descolonización. En 1954, la Reina Isabel II de Inglaterra visita Gibraltar y, en respuesta, el Gobierno español cierra el consulado, impone restricciones a los visitantes y dificulta la adquisición de alimentos y materiales de construcción a los gibraltareños.

Con la llegada de la democracia, el Gobierno de Adolfo Suárez restablece las comunicaciones y suaviza las condiciones, mientras prosiguen las negociaciones con el Reino Unido; no será hasta 1982 cuando el presidente Felipe González ordena la reapertura de la verja sólo para peatones. Intercalado con todo este proceso negociador, se suceden los incidentes, visitas y desencuentros.

Referemdum en contra de la soberanía compartida

A lo largo de 2002, el avance de las negociaciones impulsa al Gobierno de Gibraltar a celebrar un referéndum en el que el 98,97 se pronuncia en contra de la soberanía compartida. Pese a que España mantiene que el resultado del referéndum no debe afectar a las negociaciones, lo cierto es que el cambio de Josep Piqué por Ana Palacio al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores, en julio de 2002, supone el fin de las negociaciones.

Con el nuevo Gobierno socialista, en el poder desde abril de 2004, el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y el británico Jack Straw, acuerdan retomar las conversaciones. Reunidos en Madrid el 27 de octubre, deciden abrir un nuevo foro de diálogo sobre Gibraltar "con agenda abierta", donde el Gobierno gibraltareño "tendrá voz propia" y que impulsará la cooperación local como paso previo a la negociación de la soberanía.

El Tireless y la visita de la princesa Ana, escollos recientes

El diálogo entre España y el Reino Unido no ha estado exento de dificultades externas, como la que provocó la nueva estancia del "Tireless" en el Peñón en julio de 2004, o el envío de otro submarino nuclear británico, el "HMS Sceptre", para ser reparado en la base naval de Gibraltar. El 28 de junio de 2004, la princesa Ana de Inglaterra realizó una visita oficial a Gibraltar, la primera de un miembro de la Familia Real británica en cincuenta años, que coincidió con el tercer centenario de la ocupación del Peñón por el Reino Unido.

Además, en 2003 el Gobierno español planteó una demanda contra el Reino Unido ante la Comisión Europea por considerar que la legislación británica en Gibraltar viola las leyes comunitarias, al conceder el derecho a voto a los miembros de la Commonwealth. Posteriormente, el Gobierno español recurrió ante el Tribunal de Justicia de Luxemburgo por esta cuestión, que fue resuelta la semana pasada cuando el Tribunal de Justicia de la UE dio la razón al Reino Unido frente a los argumentos de España.