Trece de cada cien varones andaluces no puede engendrar por mala calidad del semen
Trece de cada cien varones andaluces no puede engendrar por mala calidad del semen - ABC
ANDALUCÍA

El 13% de los hombres andaluces son estériles

Una mala alimentación, el sedentarimo, el tabaco o el alcohol reducen la calidad del esperma de los varones

SevillaActualizado:

La vida moderna y el semen son enemigos mortales. Sedentarismo, alcohol, tabaco, ropa apretada... Son todo factores que ayudan a que el esperma pierda calidad. En Andalucía, según un reciente estudio internacional en el que ha participado el investigador español Jaime Mandiola, un 13 por ciento de los hombres son estériles. El dato, que es ligeramente inferior a la media de España —que es del 15 por ciento de infertilidad masculina— significa que 13 de cada 100 varones andaluces no pueden engendrar.

Sin embargo, explica el doctor Manuel Fernández, director de la clínica IVI de Sevilla y experto en fertilidad, esa cifra no es motivo tampoco de alegría porque Andalucía «es muy amplia y abarca desde zonas naturales y de sierra con poca contaminación a lugares muy contaminados y de gran sedentarismo». El abanico es muy amplio así que la media saldrá un 13 por ciento de infertilidad, pero, en realidad, indica el doctor Fernández, no es muy distinta de las de las regiones del entorno.

Para el doctor Fernández, no es lo mismo «una zona industrial que una montaña sin contaminación». El ambiente, indica, influye mucho en la calidad del esperma. Así, en las zonas agrícolas donde se fumiga con químicos, explica, así como en las industriales con mucha polución o en las grandes ciudades, el hombre está expuesto a más peligros. En el punto opuesto estarían las zonas de campo o montaña donde no se fumiga y donde se conservan hábitos de vida saludables.

Porque, indica el doctor Fernández, lo que los andaluces comen, fuman o beben, también condena su semen. El tabaco, el alcohol, la falta de ejercicio... Son todo factores de riesgo, explica.

La alimentación es uno de los grandes pilares en los que se apoya la salud reproductora. Lo idea es seguir una dieta mediterránea, es decir, abundancia de legumbres y verduras y poco alimento procesado. Y sumar a eso el ejercicio «moderado y frecuente», puntualiza el doctor Fernández. Porque, añade, en el deporte tan malo es el defecto como el exceso para cuestiones reproductoras.

Hacer ejercicio

«Hay quien se plantea una vida sana para mejorar su semen y quiere correr dos horas de bici todos los días. Eso es lesivo para la zona testicular y contraproducente», explica Fernández, que recomienda deporte moderado y frecuente. «Tampoco es bueno el sedentarismo —añade— porque al estar todo el día sentado se presiona la zona escrotal», como le pasa a conductores u oficinistas.

Sin embargo, explican en el estudio del profesor Mandiola, profesor y doctor del área de Medicina Preventiva y Salud Pública, no todo el problema de la fertilidad masculina es cuestión ambiental o de hábitos de vida. En un 40 por ciento de los casos es por causas desconocidas y en un 15, por algún trastorno genético vinculado a un problema de fertilidad.

«Por un lado están las exposiciones concurrentes (dieta o estilo de vida), pero también hay trabajos que muestran la exposición intrauterum o prenatales (como la distancia anogenital, que predice alteraciones de la función reproductiva durante la vida adulta)», indica Mendiola.

«Hace 10 o 15 años al hombre no tenía la “culpa” si la mujer no se quedaba embarazada» pero «eso ha cambiado», tal y como explica este investigador, quien señala que «hemos perdido calidad seminal al ritmo de un 2 por ciento anual desde 1970 hasta 2010».

Cataluña, a la cola

Sobre el caso concreto de España, las cifras son variadas. Mientras que en Galicia apenas un 8,5 por ciento de los jóvenes posee una concentración de espermatozoides inferior a los valores aceptables por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Andalucía, Madrid y País Vasco las cifras se elevan hasta el 13,7 por ciento, el 14,8 por ciento y el 18,7 por ciento, respectivamente; y llegan al 22,7 por ciento en Cataluña y Comunidad Valenciana.

Con estas cifras sobre la mesa, el doctor Fernández explica que hay opciones. Algunas pasan por mejorar los hábitos de vida. También se puede recurrir a los bancos de semen de las clínicas de reproducción asistida o la Seguridad Social. Esta última opción, indica Fernández, tiene una ventaja: es gratis. Y un problema: «A veces acumulan hasta un años de lista de espera».

A la baja calidad del esperma se suman problema de erección, que en España afectan a un 2 por ciento de la población menor de 30 años y a un 50 o 55 por ciento de más de 75 años. «Los jóvenes ahora cuando tienen relaciones saben que la chica ya tiene experiencia y se agobian», explica el doctor José Luis Maestro, urólogo y director del centro de Urología San Ignacio de Sevilla. «El problema de erección es tanto físico como psicológico, social», aclara. Así, Hay «razones cardiovasculares que dificultan» el buen funcionamiento del pene pero también sociales, como la presión de «dar la talla» a la que hacía referencia antes.