Educación

Solo el 25% de los padres conoce la edad exacta que comienza la enseñanza obligatoria

Los datos de un estudio revelan que, pese a ser incorrecto, muchos creen que es a los 3 años cuando deben empezar a ir al colegio

Actualizado:

Hace unos días, Francia anunció que adelantaba la edad de inicio de la educación obligatoria a los 3 años. Entre las razones que exponía el gobierno de Macron, destacaba la idea de garantizar la igualdad de oportunidades en todos los niños, con plazas gratuitas. Adelantar la enseñanza obligatoria a los tres años, coincidiría con lo que piensa la mayoría de la sociedad española.

Según una encuesta realizada por Amei-Waece, la mayoría de los encuestados (adultos a cargo de niños menores de tres años) no solo desconocen a qué edad es obligatoria la escolarización, sino que, además, creen que es a los 3 años.

El 87% de los sondeados responde afirmativamente cuando se les pregunta si conocen la edad exacta a la que comienza la enseñanza obligatoria en España, frente al 13% que dice desconocerlo. Sin embargo, solo un 25% conoce el dato correcto y el 68% considera que es a los 3 años.

La encuesta de Amei-Waece pone de manifiesto que a nivel social, en España, se asume que los niños deben ser escolarizados a los tres años, aunque lo cierto es que la asistencia obligatoria comienza a los seis. Las últimas cifras de escolarización a edad temprana revelan que en el conjunto de España más del 95% de los niños a partir de los 3 años asisten a un centro de educación infantil. Sin embargo, desde la Asociación Mundial de Educadores Infantiles, existe preocupación por el porcentaje restante de niños que no tienen la oportunidad.

La atención en etapas tempranos tiene efectos a largo plazo

Datos de una investigación realizada por la Carnegie Corporation, en Estados Unidos, revelan que menores considerados en la categoría de alto riesgo y que tuvieron la posibilidad de asistir a programas educativos durante los primeros años, redujeron el riesgo de retraso mental hasta un 80%, y que a la edad de tres años estos niños y niñas mostraban coeficientes de inteligencia superiores en 15 o 20 puntos comparados con otros, también evaluados en situación de alto riesgo, y que no habían tenido la oportunidad de asistir a estos programas.

El seguimiento de estos casos comprobó que a los doce años funcionaban todavía a un nivel superior de inteligencia, lo cual era aún más significativo al alcanzar los quince años. Estas conclusiones sugieren que los programas de estimulación temprana no solamente resuelven el déficit o carencia en el momento, sino que tienen efectos educativos de larga duración, provocados por producirse en períodos sensitivos del desarrollo.

La misma investigación revela que, no obstante, la estimulación realizada más tardíamente, como sucede cuando el niño tiene ya más de tres años, también logra mejorías en el desarrollo intelectual de estos niños, pero nunca llegan a alcanzar el nivel de logro de los que empezaron a una edad más temprana. De ahí, que trabajos de instituciones como la UNESCO o la OCDE apunten en esta misma dirección y persigan el mantra de «cuanto antes, mejor».