Educación

¿Por qué pensamos que para que los niños se porten bien, primero hay que hacerlos sentir mal?

La doctora en Educación, Jane Nelsen, explica las claves de la disciplina positiva

¿Por qué pensamos que para que los niños se porten bien, primero hay que hacerlos sentir mal?

Jane Nelsen es doctora en Educación y co-creadora del programa de Disciplina Positiva para padres y maestros. Es además co-fundadora de la Positive Discipline Association y autora, entre otros libros, de «Disciplina Positiva: Cómo educar con firmeza y cariño a la vez».

Recientemente, la gurú de esta metodología ha estado en el Colegio Joyfe de Madrid para explicar con detalle a educadores, profesores y familias en qué consiste esta tendencia educativa de la que es fiel defensora.

En su ponencia aseguró que la disciplina positiva:

Huye de los castigos que son hirientes y poco constructivos, y promueve un método educativo amable y firme en el que no se utilizan ni castigos ni premios, facilitando el desarrollo personal de los niños a través de actitudes reflexivas.

•Promueve la búsqueda por parte del niño de la solución de un error. Son ellos los que guiados por los educadores tienen que pensar por qué ha sucedido la acción y cual sería la mejor manera de solucionarlo.

•El educador, ya sea padres o educadores, no penalizan al alumno, sino que le dan herramientas para que busque y ponga en marcha la solución. Por ejemplo, si no han obtenido los resultados académicos que se esperaban, el alumno deberá pensar cómo podría mejorar y el profesor le facilitará las herramientas oportunas en cada caso.

•Se destacan las cualidades y se dejan de lado los posibles defectos, se busca que cada uno se responsabilice de sus actos.

•Es cierto, que es una metodología educativa que, como todas, necesita del apoyo no sólo del colegio, sino de las familias.

•Al no trabajar con castigos, se dejan de lado sentimientos como la frustración, la culpa, etc.

•Uno de los puntos clave para que la disciplina positiva tenga los resultados requeridos, es la firmeza. Hay que conseguir que el niño reflexione en coherencia con las reglas que se tienen en el colegio y en casa.

Resultados

Durante su intervención, también matizó los resultados que se obtienen aplicando esta disciplina:

Niños:

•Desarrollan habilidades sociales respetuosas.

•Se vuelven más responsables.

•Desarrollan una mayor conexión con su entorno, ya sea en casa o en colegio.

•Sienten que sus acciones son valiosas e importantes y, por lo tanto, son menos propensos a comportarse mal.

•Es efectiva a largo plazo.

•Invita a los niños a descubrir sus capacidades.

Educadores:

•Deben ser firmes pero amables y promover el respeto mutuo.

•La disciplina positiva no es punitiva ni permisiva.

•Deben ayudar a los niños a desarrollar su capacidad de pensamiento, sentimientos y aprendizajes para conseguir que tomen sus propias decisiones.

•Deben identificar la creencia detrás del comportamiento. Se buscan las razones que hacen actuar a los niños de cierta manera y se trabaja para cambiar esa creencia, en lugar de intentar cambiar solamente el comportamiento.

•Disponen de herramientas para reducir el mal comportamiento gracias a la forma de abordar y solucionar los problemas.

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