El líder norcoreano Kim Jong-un visita una unidad militar en una isla del norte del país junto a su hermana Kim Yo-jong
El líder norcoreano Kim Jong-un visita una unidad militar en una isla del norte del país junto a su hermana Kim Yo-jong - EFE

Kim Yo-jong, la «princesa roja» de Corea del Norte

Ascendida al Politburó, la hermana de Kim Jong-un es la mujer más poderosa del régimen norcoreano

Corresponsal en AsiaActualizado:

Aunque la vida allí dista mucho de ser un cuento de hadas, Corea del Norte ya tiene una princesa, por supuesto roja. Paradójicamente, no es Ri Sol-ju, la esposa de su joven dictador, sino su hermana, Kim Yo-jong, que roza los 30 años. Su reciente ascenso al Politburó del Partido de los Trabajadores, máximo órgano de poder de este régimen estalinista, confirma su importancia en la nomenclatura y refuerza su papel como mano derecha de Kim Jong-un.

Al igual que ocurre con su hermano, la vida de Kim Yo-jong es un misterio. Tan solo se sabe que es varios años menor que el dictador, que tiene entre 33 y 35, y que estudió con él en un internado en la ciudad suiza de Berna, donde ambos se ocultaban bajo identidades falsas. Junto al tercer hermano, Kim Jong-chol, los tres son hijos del «Querido Líder» y su cuarta pareja, Ko Yong-hui.

Aunque Kim Yo-jong había sido vista en público desde 2009, cuando empezó a acompañar a su padre en visitas oficiales, su confirmación no tuvo lugar hasta su funeral en diciembre de 2011, cuando acompañó al ataúd junto a su hermano mayor.

Desde entonces, forma parte de la «corte» de Kim Jong-un y es frecuente verla junto a él tomando notas en su cuaderno y entregándole los discursos que tiene que leer. Con el pelo recogido en una coleta y vistiendo trajes negros con falda hasta la rodilla, su sonriente y joven presencia en los desfiles en Pyongyang contrasta con los rígidos rostros de los ancianos generales que forman la cúpula del régimen. A tenor de algunos expertos, Kim Yo-jong es la asesora que cuida la imagen del dictador, que intenta asemejarse a su abuelo y fundador de Corea del Norte, Kim Il-sung, para así ganarse aún más el aprecio del pueblo. Como subdirectora del Departamento de Agitación y Propaganda, Kim Yo-jong se ha erigido en una de las personalidades más destacadas del régimen. Tanto que, a principios de este año, Estados Unidos la incluyó en una lista negra por la violación de derechos humanos en Corea del Norte.

Aunque no se sabe si está casada, algunas informaciones apuntan a que su marido es el hijo de Choe Ryong-hae, número dos del régimen del régimen. Cierto o no, la «princesa roja» de Pyongyang es ya la mujer que más poder atesora en la dictadura militar norcoreana, donde siempre han mandado los hombres. Su ascenso hasta la cúpula recuerda al de su tía, Kim Kyong-hui. Hermana del «Querido Líder», fue su consejera tres décadas, pero no entró en el Politburó hasta 2012, tras la muerte de Kim Jong-il. A pesar de sus lazos de sangre, Kim Kyong-hui cayó en desgracia cuando su marido, Jang Song-thaek, fue ejecutado por traición a finales de 2013. Para que la pareja no le disputara el poder, su sobrino y la camarilla que le rodea no dudaron en liquidar a Jang y recluir a su tía, que lleva años sin ser vista en público y podría estar gravemente enferma.

De igual modo, las relaciones familiares tampoco le impidieron ordenar el asesinato de su hermanastro mayor, Kim Jong-un, envenenado en febrero en Malasia por dos mujeres con un potente veneno. Al parecer, el finado apenas tenía relación con sus hermanastros de Pyongyang, el «rey» y la «princesa» de un régimen rojo como la sangre, pero donde el poder está por encima de la familia.