Madrid

«Han dejado el peor árbol del paseo»

Los recientes desprendimientos en el barrio de Salamanca no sorprenden a vecinos y comerciantes de la zona, que se quejan de que las labores de tala y mantenimiento no se han llevado a cabo correctamente

El bulevar de Juan Bravo, esta semana
El bulevar de Juan Bravo, esta semana - ISABEL B. PERMUY

«Si al que ha dirigido esto le quitan cinco meses de sueldo, no pasa nada». De esta forma, con ironía, se toma Antonio Rubio, portero de uno de los edificios de la calle Juan Bravo que, como él mismo señala, «habitualmente» se caigan ramas en la zona pese a las continuas inspecciones del arbolado. La última fue en enero y, como recuerda, un par de meses después se le cayó una rama justo frente a su portal. «Se veía venir, dije que se iba a caer y así pasó».

Por fortuna, la rama no se precipitó sobre ninguna persona, pero sí que lo hizo sobre un pequeño ejemplar que había sido replantado recientemente y que acabó destrozado. «No sé cómo no pilló a un camarero cruzando o a alguien, porque esta zona por las tardes y con la terraza se llena», explica Rubio. De eso hace ya unos meses —«fue por marzo», rememora— aunque, como lamenta, el árbol conflictivo sigue ahí, frente al número 28 del bulevar, la finca que custodia. «Es el peor árbol del paseo y lo han dejado, es que se ve de lejos», lamenta.

Tampoco tendría que estar muy sano el otro árbol que, un poco más allá, perdió una de sus ramas el pasado miércoles y al que se le ven perfectamente las secuelas del suceso en forma de extremidades mutiladas. «No hubo daños», confirma a este diario Miriam Ruiz, una camarera de un establecimiento cercano al lugar de los hechos que, como confirma, «está alejado del sitio donde se sienta la gente».

Estado de uno de los árboles de la calle Juan Bravo
Estado de uno de los árboles de la calle Juan Bravo- ISABEL B. PERMUY

Peor suerte corrió la terraza de otro de los restaurantes de la calle, en esta ocasión ubicado casi en el otro extremo, en el cruce con Príncipe de Vergara. Según explica uno de sus empleados, han sufrido un par de percances con las ramas que están sobre su terraza, que ha provocado daños. Según confirma, a finales de agosto cayó una rama de madrugada y, hace dos días sobre las 11 de la mañana, la segunda. En ninguno de los casos estaban amontadas las mesas y la fortuna evitó males mayores que un mueble roto. Aún así, la preocupación sigue en su cabeza, aunque, como reconoce este empleado: «Los árboles del bulevar están hechos polvo, pero no vamos a estar pensando todo el día en si se nos va a caer una rama encima».

«Menudos arquitectos»

El que no se lo quita de la cabeza, por el contrario, es Rubio, quien adelanta que ahora, con el fin del verano y la llegada del otoño, también vendrán los vientos y las tormentas, elementos que no favorecen que las ramas sigan en su sitio. «Esto con aire se mueve que no veas», remarca el portero, que insiste en que, cuando hace unos meses se llevó a cabo la actuación municipal en su calle, él ya vaticinó que algo iba a pasar. «Pensé "¡menudos arquitectos! Podan todos los árboles que están bien menos este, que está mal"».

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