Valencia

Olivas defiende que cobró 500.000 euros para asesorar a Cotino en la venta de acciones y niega fraude fiscal

El expresidente de la Generalitat y el empresario se enfrentan a una pena de tres años de prisión por delitos contra la Hacienda Pública y falsedad documental

José Luis Olivas y Vicente Cotino, en el juicio de esta mañana
José Luis Olivas y Vicente Cotino, en el juicio de esta mañana - MIKEL PONCE

José Luis Olivas ha negado ante el juez que cometiera ningún tipo de fraude fiscal en una operación con el empresario Vicente Cotino, sobrino del expresidente de las Corts Juan Cotino. El expresidente de Bancaja y expresidente de la Generalitat Valenciana, ha defendido que cobró a Cotino 500.000 euros por asesorarle y mediar en la venta de unas acciones de su empresa eólica en una operación que fue "beneficiosa" tanto para el propio Cotino como para Bancaja -entidad que presidía- e Iberdrola -donde era consejero-.

Olivas, quién está imputado en Madrid por la quiebra de Banco de Valencia, se ha pronunciado así en el Juzgado de lo Penal número 6 de Valencia, donde este martes se ha sentado en el banquillo de los acusados junto al empresario Vicente Cotino, sobrino del expresidente de las Corts Juan Cotino, por un presunto fraude a Hacienda. También está acusada la mujer de Olivas.

Tanto Olivas como Cotino se enfrentan a una pena de tres años de prisión, tal y como solicita provisionalmente el ministerio fiscal, por un delito contra la Hacienda Pública y otro de falsedad documental. Asimismo, se les reclama el pago de una multa de 202.700 euros. El ministerio público no acusa a la mujer de Olivas.

En concreto, según mantiene la fiscal, supuestamente el empresario pagó 580.000 euros a una sociedad de José Luis Olivas por unos trabajos que no existieron y por los que Vicente Cotino se desgravó la factura, causando así un perjuicio a Hacienda.

Esta acusación ha sido negada tanto por Olivas como por el propio Cotino. La operación se centraba en la venta de participaciones de Proyectos Eólicos Valencianos S.A. --accionarada por Endesa (55%), Sedesa (25%) y Bancaja (20%)-- a Iberdrola. En concreto, Cotino, dueño de Grupo Fiscal Asedes Capital S.L., al que pertenecía Sedesa, le pidió a Olivas que le ayudara a vender el 25% de activos a la compañía eléctrica. A cambio, y si se obtenía una plusvalía de 39 o 40 millones, le ofreció pagarle 500.000 euros más IVA.

Al respecto, Olivas ha defendido que realizó este asesoramiento a Cotino, fructificó la venta y, por este motivo, cobró esos 500.000 euros a través de una sociedad que compartía con su mujer, Imarsol. Aprovechó su trabajo para intentar vender también a Iberdrola el 20% de acciones de Bancaja: "Yo defendía los intereses de Bancaja y de Cotino, porque hablábamos de un total del 45% del accionarado. Y para ser sinceros, también los intereses de Iberdrola, porque Iberdrola quería tener un parque eólico en la Comunidad", ha argumentado.

"Actuaba -ha agregado-- para hacer un favor a Bancaja, porque tampoco tenía ninguna obligación. Yo era un ejecutivo y quería hacer un favor a Bancaja por mi situación. Y también actuaba en nombre de Cotino porque me hizo un encargo. Trabajaba para Cotino y ayudaba a hacer una operación beneficiosa para Bancaja, que iba a obtener una plusvalía de 39 millones de euros y se iba a ahorrar la intervención de un intermediario", ha insistido.

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