Cataluña - Política

El Govern culminará el «procés» en 2017, pero no concreta cómo

Puigdemont evita cerrar la puerta al referéndum unilateral que pide la CUP

Puigdemont, junto a los consellers Vila y Romeva, ayer antes de la reunión del gobierno catalán
Puigdemont, junto a los consellers Vila y Romeva, ayer antes de la reunión del gobierno catalán - EFE

El gobierno de la Generalitat se comprometió ayer a «culminar» el proceso soberanista en 2017, un objetivo «irrenunciable», pero se dio margen hasta el próximo verano para concretar el formato en que los ciudadanos de Cataluña serán llamados a las urnas para pronunciarse sobre la independencia.

En los últimos días, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, había enfriado la expectativa de convocar un referéndum unilateral de independencia, como el que reclaman la CUP y la ANC, si el Estado se niega a acordarlo, y había apostado por convocar unas «elecciones constituyentes» para después de la Diada de 2017.

Después de que la CUP advirtiera anteayer de que en algún momento habrá que «desobedecer firmemente» para poder convocar un referéndum en Cataluña, ayer Puigdemont quiso matizar su postura y dejar una ambigua puerta abierta a cualquier solución: «Estamos allí donde estábamos: yendo por el mejor camino hacia la independencia», dijo vía Twitter.

Posteriormente, tras la reunión del Govern, la conseje de la Presidencia, Neus Munté, procuró esquivar toda concreción sobre la fórmula a escoger para culminar el proceso independentista, informa Efe.

Para quitarse la presión de tener que pronunciarse ahora sobre cuál tiene que ser esa «pantalla democrática» y si hay que dar por descartado un referéndum unilateral, Munté se limitó a afirmar que en junio o julio de 2017 «ya estarán tomadas» las decisiones.

Por el momento, el Govern está sopesando «diferentes líneas de trabajo» y tomará la decisión una vez las haya «evaluado» todas, por lo que no descartó explícitamente el referéndum unilateral.

De hecho, en las próximas semanas el Govern tratará de no chocar con la CUP, cuyos diez diputados serán necesarios para que Puigdemont supere la cuestión de confianza del 28 de septiembre, para que Junts pel Sí salga airoso del debate de política general del 5 al 6 de octubre en el Parlament y para aprobar los presupuestos del año que viene, lo que desaconseja dar ahora un portazo definitivo a la idea de un referéndum unilateral.

No obstante, Munté sí dio a entender, de manera implícita, que si ese referéndum unilateral no cuenta con el reconocimiento de la comunidad internacional el Govern optará por convocar «elecciones constituyentes», como prevé la hoja de ruta soberanista vigente: «La clave son las garantías que el instrumento democrático dé a efectos de verificación de las mayorías que existen», dijo.

El referéndum unilateral es visto con buenos ojos por ERC, pero genera muchos recelos en el Partit Demòcrata Català, no sólo en el expresidente catalán Artur Mas sino también en amplios sectores de la dirección del partido, según fuentes de la antigua CDC consultadas por Efe, si bien Puigdemont ha dado instrucciones a su Govern para que estudie si sería viable aplicar la vía que propone la CUP, su único socio posible hasta el final de la legislatura.

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