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Alejandro J. García Nistal - Noción personal

El carbón mancha

«¿Pero no era el Partido Popular el malo malísimo de esta historia? Resulta que se quedó más sólo que la una ante la votación parlamentaria»

Alejandro J. García Nistal
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Retratados. Así han quedado los grupos políticos del PSOE, Ciudadanos y Podemos en el Congreso de los Diputados cuando han votado en contra de la continuidad del uso de carbón como combustible en las centrales térmicas; o incluso en la propia continuidad de estas instalaciones con combustibles fósiles contaminantes. Un brindis al sol.

La reacción de varios dirigentes regionales y provinciales que días después visitan León o Palencia y sus cuencas mineras no ha sido otra que la de sacar pecho e insistir en la defensa furibunda de un cupo estratégico de mineral o de las propias centrales, con foto a pie de alguna que otra incluida, declarando con autoridad su creencia en el carbón y en las térmicas. Claro, la gente, especialmente en las redes sociales asociadas a las noticias de estas visitas o declaraciones se ha despachado a gusto. De mentirosos como lo más suave hasta donde puedan ustedes imaginar.

¿Pero no era el Partido Popular el malo malísimo de esta historia? Resulta que se quedó más sólo que la una ante la votación parlamentaria. Sabíamos que con el anterior ministro, señor Soria, la chulería llegó a límites insoportables por el maltrato al sector y todo aquel que le sacaba el incómodo tema; pero es que ahora tenemos un ministro, Álvaro Nadal, que no pone mayor trabas y hasta ayuda en la medida de lo posible a reconducir una muerte o permanencia crónica en la UCI del sector.

Si realmente quieren ganar algún día las elecciones en Castilla y León, líderes regionales de la noble oposición, tendrán que abandonar situaciones como las vividas estos días porque incluso en comarcas donde sus parroquias son legión han hecho el ridículo y soliviantado los ánimos de la gente. Y no valen las excusas de que una cosa es Madrid y otra Valladolid. Sólo por vía de los hechos, ya no basta la palabra, se fían por aquí.

ALEJANDRO J. GARCÍA NISTAL