Monumento al crucero Baleares erigido en Palma de Mallorca tras la Guerra Civil
Monumento al crucero Baleares erigido en Palma de Mallorca tras la Guerra Civil

El tripartito decide no proteger el monumento a las víctimas del crucero «Baleares» por razones políticas

El PSOE, MÉS y Podemos rechazan el criterio de la Ponencia Técnica de Patrimonio Histórico del Consell de Mallorca, favorable a la catalogación, y defienden que han tomado su decisión en base a tres informes

Palma de MallorcaActualizado:

La Comisión Insular de Patrimonio Histórico del Consell de Mallorca ha acordado este viernes proponer que no sea declarado Bien Catalogado el monumento dedicado a las víctimas del crucero «Baleares». Dicho monolito se encuentra ubicado en el Parque de Sa Feixina de Palma. La propuesta de no protección ha sido aprobada con los votos del PSOE, MÉS y Podemos, mientras que el PP, Ciudadanos y Proposta per les Illes (PI) han votado a favor de catalogar el obelisco.

Salvo sorpresas de última hora, el sentido del voto será el mismo en el pleno extraordinario del Consell de Mallorca del próximo 18 de julio. A partir de entonces será el Ayuntamiento de Palma el que tenga la última palabra sobre este asunto. En cualquier caso, esta mañana se ha dado un paso ya casi definitivo en el propósito de las formaciones de izquierda de demoler el citado memorial. Por su parte, el PP y Cs han anunciado ya que van a recurrir la no protección del monolito, por lo que este asunto podría acabar finalmente en los tribunales.

Cabe recordar que el crucero «Baleares» fue torpedeado y hundido el 6 de marzo de 1938, cerca de Formentera, en el transcurso de un combate nocturno con un grupo de destructores republicanos. En total, fallecieron 788 marineros, muchos de ellos adolescentes. El hoy controvertido monolito fue sufragado por suscripción popular hace siete décadas. Una vez construido, fue inaugurado en 1947 por el entonces jefe del Estado, Francisco Franco.

Sin tener en cuenta el criterio técnico

En la reunión celebrada este viernes, los integrantes del tripartito no han tenido en cuenta el criterio de la Ponencia Técnica de Patrimonio Histórico de la institución insular, que por dos veces había avalado la protección del obelisco, primero en una reunión que tuvo lugar el 7 de junio y luego en otra celebrada el pasado miércoles. En ambos casos, la citada ponencia reconoció, de forma mayoritaria aunque con muchas abstenciones, que dicho monumento tiene valores patrimoniales suficientes para ser declarado Bien Catalogado.

Desde hacía tiempo todo apuntaba ya a que el tripartito no respetaría el criterio de la Ponencia Técnica de Patrimonio Histórico, pues la actual mayoría de izquierdas que gobierna en el Consell de Mallorca y en el Ayuntamiento de Palma lleva meses abogando por la inmediata demolición del monolito, al considerarlo un memorial «fascista».

El presidente de la Comisión Insular de Patrimonio Histórico del Consell de Mallorca, el socialista Francesc Miralles, ha explicado este mediodía que la decisión de no proteger el monolito se habría basado en tres informes, dos de ellos emitidos por técnicos insulares y uno por parte del Instituto de Estudios Baleáricos. «La catalogación o no del monumento de Sa Feixina no se hace en función de criterios ideológicos o jurídico-administrativos, sino en función de criterios técnicos», ha afirmado Miralles, para añadir: «A la vista de todos los informes y alegaciones de parte que hay en este expediente, hemos formulado un voto particular que determina la no catalogación».

Sin embargo, las palabras de Miralles han sido desmentidas de manera implícita por la presidenta de la Asociación Memoria Histórica de Mallorca, Maria Antònia Oliver, quien ha señalado que la no protección del monolito decidida hoy habría sido una decisión política del tripartito. «Para nosotros tiene mucho más valor esta decisión política que una técnica, porque representa a los ciudadanos y ciudadanas, a la gente como nosotros, que les hemos votado», ha dicho Oliver, quien ha añadido que en los acuerdos de gobernabilidad que hace dos años firmaron el PSOE, MÉS y Podemos «tenían ese compromiso y hoy lo han manifestado así».

La institución que inició el proceso para proceder al derribo del memorial fue el consistorio palmesano, no la institución insular. De hecho, el Ayuntamiento de Palma tenía previsto derribar el monumento al «Baleares» en el primer semestre de 2016, pero en mayo del pasado año el Consell de Mallorca comunicó al consistorio que la demolición quedaba paralizada de manera cautelar. Esa decisión fue tomada después de que la Asociación de Vecinos y Amigos de Santa Catalina hubiera presentado un recurso contra la resolución inicial del Consell de Mallorca de no declarar como Bien Catalogado el citado monolito.

Con posterioridad a esa paralización cautelar, en el mes de julio del pasado año, el Consell de Mallorca acordó iniciar de nuevo toda la tramitación para ver si el monumento se podría declarar finalmente Bien Catalogado o no.

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Palma está conformado por el PSOE, MÉS y Som Palma, que es la marca blanca de Podemos en la capital balear. En los dos primeros años del actual mandato el alcalde ha sido el socialista José Hila, que el pasado 30 de junio fue relevado en el cargo por el econacionalista Antoni Noguera. Por lo que respecta al Consell de Mallorca, su presidente es Miquel Ensenyat y pertenece igualmente a MÉS.

En contra del anterior tripartito

La posición del actual tripartito palmesano difiere por completo de la postura que sobre este asunto mantuvo el tripartito de centroizquierda que gobernó en la capital balear en el mandato 2007-2011. En aquella legislatura, el consistorio estaba presidido por la socialista Aina Calvo, que gobernaba junto con el BLOC —antecedente de MÉS— y con la hoy extinta Unió Mallorquina. En la oposición municipal se encontraba en aquel momento sólo el PP.

Con Calvo como alcaldesa, en 2010 se acordó por unanimidad conservar el monolito, eliminar del mismo los elementos de «exaltación del régimen franquista» y colocar una placa contextualizadora. Dicha placa fue redactada en cinco idiomas —castellano, catalán, inglés, francés y alemán— con esta inscripción: «Este monumento fue erigido en el año 1948 en recuerdo de las víctimas del hundimiento del crucero 'Baleares', durante la Guerra Civil (1936-1939). Hoy es para la ciudad símbolo de la voluntad democrática de no olvidar nunca los horrores de las guerras y las dictaduras. Palma 2010».

Durante la pasada legislatura, con el popular Mateo Isern como primer edil, no hubo ninguna controversia en relación a este asunto, ni por parte del equipo de gobierno ni por parte de la oposición. Ha sido únicamente en los dos últimos años cuando ha vuelto a reabrirse la polémica por el futuro del monolito.