Mariano Rajoy, durante su rueda de prensa tras su reunión con el Rey Felipe VI - EFE

Rajoy pide «mimar y cuidar al turista»: «Es un disparate tratarle a patadas»

El presidente del Gobierno dice que no permitirá que «la gente más radical y extremista marque el rumbo en Cataluña»

Palma de MallorcaActualizado:

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha pedido en la tarde de este lunes, tras despachar con el Rey en el Palacio de Marivent, de Palma de Mallorca, que se «mime» el turismo, una industria que genera 2,5 millones de puestos de trabajo en toda España y 452.000 en Cataluña. «No se puede tratar a patadas al señor turista que deja muchísimos ingresos y permite que muchos españoles puedan trabajar. Es un disparate», manifestó. «Yo estoy a favor del turismo, de los puestos de trabajo que crea» y «estoy radicalmente en contra de lo que hacen algunos grupos de extrema izquierda». Al turismo, insistió, «hay que mimarlo, cuidarlo y tratarlo bien», y recordó «somos el tercer país del mundo» que más turistas recibe.

Tras subrayar que el turismo aporta un 9 por ciento a la balanza por cuenta corriente y genera el 13 por ciento del empleo, reclamó «responsabilidad, sensatez y sentido» común porque se trata de «uno de los sectores que más tira de la economía española y hay que apoyarlo y cuidarlo».

En su comparecencia en los jardines de Marivent, el presidente del Gobierno también pidió «sensatez, sentido común y responsabilidad» a la empresa y a los trabajadores que mantienen un conflicto en el aeropuerto de El Prat, que está generando a los pasajeros demoras muy largas en los controles de seguridad. «No se puede en pleno mes de agosto generar una situación como la que se está produciendo», dijo. También reclamó que «nadie utilice este asunto contra nadie por razones meramente políticas». En este sentido, recordó que «Aena gestiona todos los aeropuertos de España y en estos momentos todos los aeropuertos funcionan normalmente, pero hay un problema puntual en uno». «Yo no voy a exigir a la Generalitat que ejerza sus competencias, porque las tiene», dijo. «No voy a entrar en polémicas, pero me gustaría que cada cual asumiera sus responsabilidades porque yo, desde luego, lo hago». Igualmente, reclamó que «no se sea mezquino y se resuelvan los problemas de la gente».

La situación en Cataluña

Rajoy también informó al Rey sobre la situación en Cataluña y, en su comparecencia ante los medios, afirmó que él no va a permitir que «la gente más radical y más extremista que ha habido en España en decenas de años, que son los de la CUP» sean los que «marquen el rumbo en Cataluña».

El jefe del Ejecutivo afirmó «Cataluña es el problema que más me importa en estos momentos, porque creo en la unidad de España, porque es mi obligación defender a millones de españoles que piensan lo mismo o parecido a como pienso yo, porque creo en la ley y porque es una batalla por una justa causa». Agregó que «hay gente que se está equivocando porque se han entregado en manos de la gente más radical y más extremista que ha habido en España en decenas de años, que son los de la CUP». «Esa es la gente a la que algunos dejan que marque el rumbo en Cataluña y, desde luego, Mariano Rajoy, no se lo va a dejar», aseveró.

El presidente reiteró que el Gobierno va a recurrir el proyecto de ley de referéndum si la mesa del Parlamento catalán lo admite a trámite el próximo día 16 porque «es una nueva patada al sistema democrático». Además, añadió que «va a ser muy difícil exigir a un ciudadano que cumpla la ley, cuando los gobernantes de una Comunidad autónoma incumplen la ley y presumen de saltársela a la torera». «No va a haber referéndum el 1 de octubre», insistió. Ese día, indicó, «España debe dar un mensaje al mundo de que es un país serio en el que se cumple la ley». Añadió que antes de esa fecha «no soy partidario de hacer nada», pero «cualquier que sea el escenario después, considero una prioridad inexcusable que haya un acuerdo entre las principales fuerzas políticas», y citó a PSOE, PP y Ciudadanos. «Si no, cometeríamos un error», sentenció.

Postura sobre Venezuela

En el despacho con el Rey, Rajoy también informó a Don Felipe sobre la postura del Gobierno español respecto a Venezuela. En este sentido, afirmó que el Ejecutivo «condena la violencia y exige elecciones libres y democráticas y la liberación de los 620 presos políticos». Según Rajoy, el Gobierno quiere para Venezuela lo mismo que para España, y «no reconoce la Asamblea Constituyente ni ninguna de sus decisiones, por ilegales, antidemocráticas y contrarias a la voluntad de los ciudadanos venezolanos».

Preguntado por los últimos sondeos del CIS, que dan una bajada de votos al PP, Rajoy recordó que «un año antes de las elecciones de 2015, nosotros éramos supuestamente la cuarta fuerza política», y aseguró que «en el PP estamos muy animados, con muchas ganas. Nuestra prioridad es gobernar, pero trabajamos para volver a ganar las próximas elecciones, y yo me encuentro en forma para hacer, a pesar del incidente de esta mañana», añadió, en alusión al ataque de lumbago. Cuando terminó su comparecencia y los periodistas le preguntaron cómo se había producido la lesión, Rajoy afirmó: «Faltó moderación».