José Manuel García-Margallo, ministro de Exteriores
José Manuel García-Margallo, ministro de Exteriores - EFE

El Gobierno convoca una reunión internacional en Barcelona en pleno desafío independentista

Ministros de 43 países, citados para conmemorar el día 26 los 20 años del Proceso Euromediterráneo

MadridActualizado:

El Gobierno español está preparando la celebración, el próximo día 26, en Barcelona, de una reunión a nivel ministerial de los 43 países que integran la Unión por el Mediterráneo (UpM), con el objetivo de relanzar esa iniciativa, cuyo origen fue el Proceso que se abrió hace 20 años en la Ciudad Condal.

En pleno desafío independentista de Cataluña, el Ministerio de Asuntos Exteriores está manteniendo contactos con los departamentos homólogos de los países de la Unión Europea y de la ribera sur del Mediterráneo para concretar su participación en un acto que pretende también conmemorar el 20 aniversario del llamado Proceso de Barcelona.

Los días 27 y 28 de noviembre de 1995 se reunieron en la capital catalana los líderes de los Estados europeos y los no europeos bañados por el Mediterráneo, en lo que fue un primer intento de hacer de la región mediterránea un espacio común de paz, estabilidad, prosperidad y seguridad, intensificando el diálogo político y aumentando la cooperación económica y financiera.

Impulsado por Sarkozy

La realidad fue que la marcha de ese foro, el primero en el que se sentaban en la misma mesa varios países árabes e Israel, se vio frenada por las dificultades para llegar a acuerdos en la mayoría de los asuntos a debate, no ya políticos, sino económicos o culturales, precisamente como consecuencia del conflicto árabe-israelí.

El proceso adquirió nueva vida impulsado, en 2008, por la iniciativa del entonces presidente francés, Nicolas Sarkozy, de convocar lo que se llamó Unión por el Mediterráneo (UpM), con un especial acento en el desarrollo económico de la región, y en el que se amplió el número de Estados participantes, especialmente porque, a propuesta española, se sumaron todos los miembros de la UE.

La UpM creó, incluso, una Secretaría, con sede en Barcelona y cuenta con dos copresidencias: la de la Unión Europea y la de Jordania. Sin embargo, sus resultados, hasta la fecha, han sido más bien escasos.

Presencia internacional

Ahora, España quiere aprovechar el 20 aniversario del Proceso de Barcelona, para intentar un relanzamiento de la cooperación euromediterránea. Aunque se reconoce en medios diplomáticos que la situación actual no es la más idónea para cosechar éxitos, hay confianza en que la cita pueda servir para ayudar a rebajar la tensión en la zona.

Está previsto ya que la jornada sea inaugurada por la Alta Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, Federica Mogherini, y por el ministro de Asuntos Exteriores de Jordania, Nasser Judeh. Por parte española, en principio, asistirá el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo.

Se da por descontado que habrá algunas ausencias nivel ministerial, si bien se espera que pueda haber representación de la mayoría de los países, incluido Israel, donde la cartera de Exteriores la ostenta el primer ministro, Benjamin Netanyahu. Aunque la viceministra de Exteriores, Tzipi Hotovely, que es quien lleva de facto el Ministerio, estuvo hace unos días en Madrid, lo más probable es que la representación israelí sea de un rango menor.

Mucho más problemática es la presencia de la Siria de Bashar Al Assad, o de Libia, donde dos Gobiernos aún se disputan la legitimidad. De hecho, ninguno de los dos países estuvo representando en la reunión euromediterránea que se celebró el pasado mes de abril también en Barcelona centrada en analizar la amenaza del yihadismo. Entonces, participaron los países de la UE y ocho de la ribera sur del Mediterráneo: Marruecos, Argelia, Túnez, Egipto, Israel, Palestina, Jordania y Líbano.