Rajoy estrecha la mano a Sánchez, en una imagen de archivo
Rajoy estrecha la mano a Sánchez, en una imagen de archivo - EFE

El bipartidismo contraataca: Rajoy y Sánchez ven viable un pacto en financiación y pensiones

En La Moncloa ven más lejano ahora un acuerdo de Estado sobre el agua: «Está verde»

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Pactar o morir. Los dos grandes partidos tradicionales son conscientes de que solo siendo útiles a los españoles podrán resistir la presión de los nuevos, Ciudadanos y Podemos. Y ser «útil» significa llegar a grandes pactos de Estado. El Gobierno del PP y el PSOE coinciden en que hay dos acuerdos prioritarios, en los que van a volcar sus esfuerzos y que consideran «viables» en lo que queda de legislatura: el nuevo modelo de financiación autonómica y la reforma del sistema de pensiones. Son dos acuerdos que valen por toda una legislatura, y que fuentes parlamentarias creen que fortalecerían a estas dos formaciones políticas.

De momento, el único pacto de Estado cerrado esta legislatura ha sido el de la lucha contra la violencia de género. Siendo realista, Rajoy tiene como objetivo aprobar los Presupuestos a finales de mes, y alcanzar dos grandes acuerdos con el PSOE, «y con todos los partidos que se quieran sumar». El acuerdo sobre las pensiones avanza en la comisión del Pacto de Toledo del Congreso. Fuentes de La Moncloa son optimistas, ven al PSOE receptivo en este momento a llegar a un consenso, y confían en que haya avances en los próximos meses.

Sobre el nuevo modelo de financiación autonómica, el Gobierno está dispuesto a darle un impulso antes de fin de mes, con la convocatoria del Consejo de Política Fiscal y Financiera, aunque la situación en Cataluña influirá. Si no hay investidura de presidente de la Generalitat, el Gobierno está decidido a reformar el sistema de financiación «sin Cataluña». O dicho de otra manera, será el Gobierno de la Nación, a través del 155, el que represente a la Generalitat. Si en las dos próximas semanas se elige un «president», La Moncloa asegura que «se le brindará la oportunidad de participar en la reforma de la financiación».

En todo caso, La Moncloa ve «maduros» estos dos acuerdos, para que se hagan realidad antes del final de legislatura. No ocurre lo mismo con el pacto del agua. «Está verde», admiten en el Gobierno. Y no tanto por la falta de consenso entre los partidos, sino porque la fase previa, el acuerdo interno de las formaciones políticas, está aún lejos de producirse. Tanto en el PP como en el PSOE hay posiciones dispares en función de la federación.

La Moncloa tampoco cree que llegue a ninguna parte la Comisión abierta en el Congreso sobre el modelo territorial. «Está en un punto muerto», reconocen en el Gobierno. El PSOE no renunciará a ella, pese a la desbandada de Ciudadanos, y recuerdan que siguen teniendo mayoría con el PP para un eventual reforma de la Carta Magna.

Las conversaciones entre el Gobierno y el PSOE se están desarrollando, sobre todo, «a nivel sectorial», aunque en el entorno de Rajoy no descartan en absoluto que haya contactos «discretos» entre los líderes. En La Moncloa confirman que «se ha intentado explicar al PSOE que o pacta o se convierte en un partido inútil». Lo cierto es que los acuerdos de Estado serían la tabla de salvación para las dos partes. Ambos demostrarían su capacidad de alcanzar acuerdos tangibles para la ciudadanía en un momento en el que el bipartidismo cosecha sus peores estimaciones electorales. Y que esa imagen vaya en detrimento de Ciudadanos, a quien los dos partidos tienen entre ceja y ceja.

Esa percepción de que «con los asuntos de Estado no se juega» se asienta con fuerza en Ferraz, que creen haber demostrado su voluntad al respecto con el pacto del 155. A raíz de esas negociaciones, Sánchez ya había trasladado a Rajoy su disponibilidad para llevar al PSOE a la negociación de los grandes pactos de Estado. Aunque esa relación se ha enfriado, en el PSOE reconocen que la posibilidad de alcanzar esos acuerdos está abierta. En la planta noble de Ferraz se rechaza no obstante que haya avances en esos grandes pactos, «pero no se descartan».

Eso sí, en Ferraz, donde no pueden dejar de mirar a su izquierda por Podemos, se mantienen posiciones firmes. En lo relativo a la financiación creen que con los niveles de gasto en Educación y Sanidad que defiende el Gobierno «no hay mucho que hacer». En lo relativo a pensiones se admite que la subida conforme al IPC «es un paso» pero demandan más avances en la sostenibilidad del sistema y en suprimir definitivamente el factor de sostenibilidad.