Barones del PP creen que Rajoy no puede consentir que Rivera se cobre más cabezas

Ciudadanos exige ya el recambio de Cifuentes para evitar la moción de censura, como logró hace un año en Murcia

MadridActualizado:

Entre los dirigentes del PP ha empezado a cundir la sensación de que el partido no se puede permitir entregar una nueva cabeza como la de Cristina Cifuentes a mayor gloria de Ciudadanos y que si Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal han dado orden de «defender a los nuestros», como dijo la secretaria general en la Convención Nacional de Sevilla, deben mantenerse firmes hasta el final.

El riesgo es total porque está en juego el Gobierno de la Comunidad de Madrid, el mayor bastión de poder autonómico que conserva el PP junto a Galicia o Castilla y León. Ciudadanos exige ya el recambio de Cifuentes para evitar la moción de censura que plantea el PSOE. Génova se debatiría otra vez entre sacrificar a su líder madrileña o perder el poder.

El escándalo del máster de la Universidad Rey Juan Carlos, que ayer ampolió el foco de la sospecha sobre Pablo Casado, potencial candidato al Ayuntamiento de Madrid, hace trizas a todo el partido justo a un año de las elecciones. El descrédito es letal y muchos creen que la situación es insostenible para los intereses del partido.

Pero también son varios los barones que señalan que Rajoy no puede seguir pagando más chantajes, que Ciudadanos no mantiene el mismo rigor de exigencia frente a comportamientos graves de corrupción del PSOE, y apuntan a los ERE. «Dejamos caer a Rita... luego fue Pedro en Murcia, lo que todos nos preguntramos es: ¿quién va a ser el próximo?», se preguntó un líder regional tras salir el sábado de la comida con Rajoy en Sevilla, que reunió a los diecisiete presidentes regionales. «Se iría Cristina pero daría igual. Habrá otros. Lo que quieren es que caiga el PP».

Génova intenta pactar

La dirección nacional de Génova asumió ayer la gestión de la crisis abierta en Madrid después de que el portavoz de Ciudadanos en la Asamblea, Ignacio Aguado, diera por terminado el ultimátum de 48 horas para que el PP aprobara una comisión de investigación sobre el máster de Cifuentes en la Universidad Rey Juan Carlos. Aguado pidió directamente su dimisión, haciendo más cercana la posibilidad de apoyar la moción de censura propuesta por el PSOE y que ya apoya Podemos. Este debate tendrá lugar antes del 7 de mayo y depende de los votos de Ciudadanos para que prospere.

Génova intenta un pacto in extremis con Ciudadanos para reconducir la crisis y salvar la moción de censura. El mal menor ahora mismo sigue siendo apoyar una comisión de investigación en la Asamblea y soportar la presión mediática contra Cifuentes. Aunque esto suponga cocer a fuego lento a la presidenta y al PP.

El coordinador del PP, Fernando Martínez-Maillo, que retrasó una hora su rueda de prensa en Génova tras conocer la reacción de Aguados, buscó sin éxito un acercamiento con la ejecutiva de Albert Rivera. El secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, insistió en que Cifuentes debe irse y el PP, buscar un sustituto. Los populares denunciaron que Rivera «juegue con la estabilidad» de la Comunidad de Madrid y «frivolice» con decisiones «precipitadas». El PP se queja de que apenas tuvo tiempo de estudiar las condiciones para la comisión de investigación.

Cambio de cromos

El objetivo de Albert Rivera es forzar la caída de Cifuentes como logró en Murcia con Pedro Antonio Sánchez justo ahora hace un año. De esta forma, Ciudadanos se cobraría otra pieza de caza mayor, el segundo barón autonómico de los cinco que tiene el PP pero sin asumir el desgaste que le ocasionaría empujar a la izquierda al poder en la Comunidad de Madrid.

Rivera quiere un cambio de cromos pero presidentes autonómicos del PP consideran que Rajoy debe poner pie en pared. Ver su órdago. «Ya es hora de que Ciudadanos pague el precio de sus actos», reflexionó este fin de semana un importante barón regional. «No hablamos de corrupción, sino de mala práctica si es que se demuestra que hubo irregularidades en la Universidad. La reacción de Ciudadanos con Cifuentes nada se parece a su posición en Andalucía con los ERE. Es desproporcionada», denunció ayer presidente del PP «Quieren el trofeo de caza mayor. No se lo podemos dar», consideró un tercer dirigente. «Esto es síntoma de la política actual, es la destrucción del adversario».