El líder de Ciudadanos Albert Rivera, la portavoz, Inés Arrimadas, y el secretario general José Manuel Villegas

PP y PSOE aprietan a Rivera, pero Cs mantiene su plan: «Madrid no es Murcia, pero puede acabar igual... o no»

El PSOE pide a Rivera un paso más y que «asuma todas las consecuencias»

MadridActualizado:

Con una hora de retraso, Ciudadanos cumplió con el ultimátum dado el sábado: pide públicamente la dimisión de Cifuentes y que el PPcoloque al frente del Gobierno regional a otro de sus diputados. Da por «congelado» el acuerdo de investidura con los populares porque «la confianza se ha roto», y ahora dependerá de quien sustituya a Cifuentes «si quiere mantenerlo o no». Pero en el PP aceptaron su órdago: la presidenta no va a dimitir, aseguran. De esta forma, descargan toda la presión sobre Cs y su papel en la moción de censura contra la presidenta madrileña presentada por el PSOE.

De hecho, el portavoz de Cs en la Asamblea de Madrid, Ignacio Aguado, no aclaró cómo piensan hacer dimitir a Cifuentes. Denunció que el PP no aceptara la comisión de investigación sobre el máster que ellos pedían como condición para «salvar» a la presidenta, y dieron de plazo hasta que finalice abril para que deje de dirigir la Comunidad de Madrid. «Si quieren conservar el Gobierno, tendrán que apartar a Cifuentes». Juegan así a repetir la jugada que ya les funcionó en Murcia, donde tras la imputación del anterior presidente, Pedro Antonio Sánchez, forzaron al PP a sacarle del gobierno y elegir otro presidente. Aguado esperaba que los populares no fueran «tan irresponsables de dejar pasar esta oportunidad», pero en el caso de que lo fueran, les advirtió, «tendrán que ir asumiendo las consecuencias de otras iniciativas que presenten otros partidos», en clara referencia a la moción de censura que ya ha sido aceptada y que se debatirá entre el 13 de abril y el 7 de mayo. Aguado espera «no tener que llegar a ese escenario», pero si ocurre afirmó que «no descartamos nada».

Pero en el PP de Madrid no parecen dispuestos a dejarse achantar: el portavoz popular en la Asamblea, Enrique Ossorio, aceptó el órdago naranja: «Ciudadanos puede hacer lo que crea oportuno», pero Cifuentes «no va a dimitir porque no ha mentido». No creen los populares que Cs se atreva a apoyar una moción de censura que pondría al PSOE en el Gobierno: «Sería un castigo tremendo para los madrileños». Respecto a la ruptura de hecho del acuerdo con Ciudadanos –que ha sostenido con sus votos las principales decisiones del Ejecutivo madrileño–, Ossorio le restó importancia: «Ciudadanos ha votado un 64 por ciento de las veces con el PSOE, y un 6 por ciento con Podemos; tampoco va a cambiar tanto nuestra vida», ironizó.

«Madrid no es Murcia»

El PSOE ha encontrado en el caso Cifuentes un balón de oxígeno, un marco en el que se encuentra cómodo. Y está decidido a explotarlo. La Ejecutiva Federal se ha reunido hoy conjuntamente con la dirección madrileña. Pedro Sánchez y José Manuel Franco compartían escena por segunda vez en tres días. El líder de los socialistas madrileños manifestó que la salida que permita que otra persona del PP ocupe la presidenta «no me parece razonable y coherente», ha dicho Franco. «A los socialistas no nos vale», ha rematado. «La única salida que se merecen los madrileños ahora mismo, para salir del atolladero, es la moción de censura, que haya un Gobierno que de verdad gobierne. Ciudadanos está llamado a sumarse y está en sus manos que sigan optando por Gobierno del PP con un diputado que aplaudía a Cifuentes o que opten por un Gobierno nuevo y decente», cerró Franco.

«Me temo que Cs lo que pretende es no retratarse», criticó Sánchez, que ha pidió a Rivera que no se quede solo en solicitar la dimisión y tome su decisión «con todas las consecuencias». El PSOE se siente sumamente cómodo en este escenario, porque le permite alimentar el discurso de la connivencia de Cs con el PP. «El señor Rivera tendrá que demostrar si nació para regenerar la vida democrática de nuestro país o para encubrir los casos del PP», ha cargado Sánchez.

Franco trató de convencer a Cs poniendo encima de la mesa que el hipotético gobierno de Gabilondo se centraría en las medidas que hayan aprobado en la Asamblea de Madrid por PSOE, Cs y Podemos para gestionar el año de legislatura que queda. En Cs de momento no se mueven y piden otro candidato del PP. «Madrid no es Murcia, pero puede acabar igual... o no», aseguran desde la dirección nacional.