Tenis

Murray, un apellido de número uno

Andy ha finalizado 2016 en lo más alto de la lista individual de la ATP, mientras que Jamie, su hermano mayor, también manda en la clasificación de dobles

Jamie y Andy Murray, en un partido de la Davis
Jamie y Andy Murray, en un partido de la Davis - AFP
E. YUNTA Madrid - Actualizado: Guardado en: Deportes , Tenis

Judy Erskine es una de las mujeres más divertidas del tenis, magnífica en las redes sociales y entrenadora del equipo británico de la Copa Federación desde 2011 hasta hace unos meses. Judy Erskine suele ser de las que más saluda en los vestuarios, la encargada de bautizar a Feliciano López como «Deliciano», una de las más buscadas por las cámaras porque siempre suele estar en las gradas animando a sus dos chicos. Judy Erskine es, en cierto modo, la gran triunfadora de la Copa de Maestros, pues sus dos hijos han terminado este 2016 en lo más alto de la clasificación de individuales y de dobles, la madre coraje de los Murray, un apellido con pedigrí.

Por primera vez en la historia, dos hermanos mandan en el tenis, motivo de orgullo en Escocia y, por el interés, para los británicos. El caso de Andy es más o menos conocido, una raqueta que lleva años en las alturas, batallando contra los mejores y penalizado por convivir con gigantes de la talla como Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic. En 2012 se desquitó con los Juegos Olímpicos de Londres, su primer gran logro, y el oro le dio toda la confianza que necesitaba. Ese mismo año se llevó el Abierto de Estados Unidos y en 2013 consumó el sueño de su vida con la gloria en el jardín de Wimbledon, instalado en el paraíso para siempre. Ha seguido sumando y sumando hasta que, en este tramo final de 2016, se ha hecho con el número uno, obligado a alzar la Copa de Maestros para defender la corona. Lo hizo, además, a lo grande, superando a Djokovic y ahuyentando a sus fantasmas.

De Jamie se sabe menos, el hermano que tuvo que contentarse con los dobles porque no le dio para una carrera en solitario, llegando a ser el 834 del mundo en mayo de 2006 (mejor clasificación registrada según la ATP). Es, con 30 años (13 de febrero de 1986), el mayor de la saga y forma la mejor pareja del planeta con Bruno Soares, con quien ha logrado este curso los Grand Slams de Australia y de Estados Unidos. Además, en la Davis ha defendido al pueblo británico con Andy en numerosas ocasiones, unidos desde la cuna y con una infancia marcada por presenciar la horrible masacre en la escuela de Dunblane de 1996, en la que un hombre asesinó a 16 niños y a un profesor antes de quitarse la vida.

Ahora son los jefes del tenis. «El año entero ha sido magnífico para los dos. Probablemente somos los mayores fans el uno del otro», admite Andy. «De pequeños solíamos competir mucho entre nosotros, sobre todo de los 12 a los 14 años. Ninguno de los dos pudo imaginar algo así cuando éramos niños».

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