Granada C.F.

Paco Jémez: «Nada fue como parecía ser»

El extécnico del Granada lamenta su marcha, pero asume toda la responsabilidad: «Soy el máximo culpable», asegura a ABC

Paco Jémez, en su despedida de ayer
Paco Jémez, en su despedida de ayer - EFE

Si hubo un entrenador perseguido por el Granada desde su regreso a Primera en 2011, ese fue Paco Jémez. Verano tras verano, Enrique Pina, hasta el pasado mes de junio el presidente del Granada, intentó llevar al técnico madrileño al banquillo de Los Cármenes, pero su fidelidad al Rayo hacía imposible cumplir los deseos del exmandatario nazarí.

Casualidades del destino, siempre tan veleidoso, fue salir Pina de la institución y llegar Jémez a Granada. Lo hizo para un proyecto de tres años, pero solo ha durado tres meses: «Nada fue como parecía ser. Ha sido un proyecto atravesado desde el principio. Muchos jugadores me llegaron a última hora y apenas hicieron pretemporada. Pero a pesar de todo, el único culpable de la situación deportiva del Granada soy yo. He cometido muchos errores y por eso he sido destituido. No quiero echar balones fuera ni culpar a nadie, no he sabido aprovechar la oportunidad, me responsabilizo de todo y pago por lo que ha pasado», explica el entrenador cordobés a ABC.

Cambio de dueño

No le falta razón a Jémez. El pasado mes de junio, Gino Pozzo vendió el Granada a la sociedad Link International Sports Limited, propiedad de Jiang Lizhang. 37 millones de euros pagó este empresario chino por el club nazarí, y desde entonces nada ha salido como estaba previsto en las oficinas de Los Cármenes. Sampaoli y Quique Sánchez Flores eran los dos primeros colocados en el casting de entrenadores que llevó a cabo Javier Torralbo, el director deportivo del Granada, aunque ambos decidieron tomar otros rumbos. Finalmente, acabó llegando Paco Jémez pero la planificación deportiva no fue la más adecuada y acabó siendo la tumba del ya extécnico del Granada.

El club rojiblanco realizó 17 fichajes, seis de ellos el último día de mercado, y trece en condición de préstamo. Cambió el ochenta y cinco por ciento de la plantilla y lo dejó sin apenas jugadores españoles. Solo Samper, Tito, Barral, Toral, Lombán, Javi Márquez, Oier y Bueno han nacido de los Pirineos hacia abajo. Los 17 jugadores restantes son extranjeros, lo que provocó un pandemónium de idiomas en el vestuario difícil de controlar para Paco Jémez, que desde el primer día ha vivido todo tipo de dificultades para poner en marcha un proyecto bonito y ambicioso, pero cogido con pinzas.

La falta de resultados (dos puntos en seis jornadas) simplemente reflejó el galimatías del club este pasado verano y, como suele pasar en el fútbol, el entrenador ha pagado el pato. Mel, Lucas Alcaraz y Míchel suenan ahora como recambios de Jémez.

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