Los jugadores del Cádiz CF agradecen el apoyo de su aficón.
Los jugadores del Cádiz CF agradecen el apoyo de su aficón.
Cádiz CF

Carranza, el infierno turco

El feudo cadista debe recuperar un ambiente que se ha perdido en parte tras cuatro partidos consecutivos como local sin ganar
Por  13:15 h.

A empujar y animar se ha dicho, Carranza tiene que ser, en el buen sentido, un infierno turco, tal y como me recordaba hace unos días mi compañero Alfonso Carbonell. El equipo rival tiene que sentir que está jugando ante un público entregado a su Cádiz y que cada pelota quema en los pies de los jugadores del Córdoba, escuadra que visita tierras gaditanas este sábado.

Y no es que Carranza no anime y no apoye a su equipo, ni mucho menos, pero parece que en los últimos meses el ambiente ha decaído un poco cuando el conjunto gaditano juega como local. Se echa en falta ese empuje de la grada que muchas veces ha marcado el primer tanto de cada partido y que ha permitido llevar en volandas a su equipo durante todo el encuentro.

Seguramente, los últimos resultados y partidos del Cádiz CF como local han influido en el mismo ambiente del feudo cadista. Cuatro partidos consecutivos sin conseguir el triunfo como local son muchos para cualquier equipo, y más para un conjunto que debe basar su fortaleza en los partidos en casa. Los amarillos no ganan desde mediados de marzo cuando se impusieron por la mínima al Rayo Vallecano (1-0). Desde entonces, derrota ante el Tenerife (0-1) y empates ante Lugo (1-1), Levante (1-1) y Nástic (0-0).

Si bien el Cádiz CF ha hecho méritos para sacar algo más en los dos últimos choques en Carranza, la igualada ha sido la tónica dominante en un conjunto que a pesar de todo sigue en puestos de fase de ascenso y con ventaja sobre el resto de perseguidores. Con todo, los de Cervera tienen y deben volver a imponerse en Carranza. No pueden permitirse el lujo de perder puntos como local con tanto en juego.

No nos olvidamos el objetivo inicial de la temporada, no nos olvidamos de donde viene este equipo. No, nada se olvida. Pero ello no quita para pedir y casi exigir que Carranza sea siempre un fortín, con un ambiente pletórico para su equipo y unos jugadores que logren sumar puntos que ahora más que nunca deben ser amarillos.