La Policía cargó contra algunos aficionados del Cádiz.
La Policía cargó contra algunos aficionados del Cádiz.
CÁDIZ CF

El recibimiento del bus: el culmen del sinsentido

Botellas volando, cargas policiales, heridos y detenidos... la tragedia asoma y ¿para qué?
Por  14:52 h.

Lo siento, pero no. Hasta aquí. Botellas de cristal volando, cargas policiales, niños por el suelo, golpes, latas de cerveza, insultos, escupitajos, detenciones… ¿porque el Cádiz CF lucha por ascender a Primera? ¿En qué lugar me he perdido? Muchos aficionados culpan a los agentes del orden de una intervención desproporcionada, pero pierde la razón quien se enfrenta a ellos lanzando lo que encuentra a su paso. ¿O no?

Aun así, importa un bledo quien tenga la culpa o la responsabilidad. Es que este proceder no tiene sentido alguno. Es un problema creado, como si no hubiera suficientes, y necesita un cambio extremo o la eliminación. Se genera un estado de excitación rayando con la violencia; esa sensación de que como salte la chispa se origina un incendio mayúsculo.

Cierto es que la mayoría de cadistas acude a la avenida con la sana intención de animar, de contagiarse y elevar su confianza. Para liberar los nervios contenidos y soltar cuatro gritos de apoyo que siempre viene bien para relajarse. Pero, el ser humano (o el australopithecus más bien) es así, hay quienes se refugian en la multitud para sacar sus más bajos instintos y emponzoñar hasta el más plausible de los gestos. Y sus rugidos, o mugidos, hacen más ruido que un millar de aficionados gritando ¡Ese Cádiz, oé!

El pasado año un caballo desbocado lanzó a un agente al suelo y recorrió media avenida a toda velocidad. Este jueves, latas y botellas impactaron contra los policias y hasta hubo detenidos y heridos . La tragedia asoma, de momento sin intervenir. Y todo ¿para qué? ¿Para que los futbolistas jueguen mejor ante el Tenerife? ¿Para que Cervera recapacite sobre su estrategia? ¿Para que Vizcaíno alimente las arcas del Cádiz CF? No sirve absolutamente para nada, más que para presumir de fotografía. Y la factura puede ser bestial.