Abdullah formó en el triple pivote con Garrido y Eddy Silvestre en Córdoba
Abdullah formó en el triple pivote con Garrido y Eddy Silvestre en Córdoba
CÁDIZ CF

La pizarra del Córdoba-Cádiz CF

La retirada de Eddy y el cambio de sistema, con Álvaro por el centro y Rubén y Aitor a pierna cambiada, claves para la victoria en Córdoba
Por  16:00 h.

Un encuentro de fútbol jugado como una partida de ajedrez. La igualdad entre Córdoba y Cádiz CF, extensible a la categoría, convertía el Arcángel en una tabla en la que Carrión y Cervera tenían que ir moviendo sus piezas. El intercambio de golpes sería continuo, hasta que el Rey Ortuño le dio jaque al conjunto califal con dos goles decisivos. Antes, la realidad evidenciaba el error del míster amarillo al querer revalorizar a Eddy Silvestre, y con su marcha y la entrada de Rubén Cruz y Aitor terminó por liquidar a un adversario que duró 70 minutos.

1.- Eddy Silvestre no es José Mari

Vaya que no lo es. Son futbolistas con características similares pero rendimiento absolutamente dispar. El roteño es decisivo y el almeriense aún no ha aterrizado en la Tacita; sólo se percibe su sombra. De ahí que el triple pivote que tan bien le salía a Cervera ante Alcorcón y Zaragoza sea un fracaso en el cambio de piezas. El sistema, una vez más demostrado, lo hacen bueno o malo los futbolistas.

El internacional por Azerbaiyán, afectado por la falta de confianza de la afición cadista, intentó que no se notara su presencia y pecó por defecto. No se separó de Garrido, molestando al vasco en su parcela y sin combinar con un Abdullah que no entró en contacto con el balón. Su última aportación fue una falta con tarjeta amarilla incluida justo antes del gol cordobesista.

2.- Presión arriba por poco tiempo

El Cádiz CF interpretó perfectamente el juego en sus primeros compases. Le quitó el balón al Córdoba con facilidad, tocando atrás para desesperación de un rival tocado por los malos resultados, y apretó arriba en la presión. El 4-3-3 de Cervera se convierte en un 4-4-2 cuando no se tiene el esférico, con Ortuño y Abdullah dificultando la salida de balón de los centrales y dos líneas de cuatro bien visibles por detrás.

Esa defensa tan arriba asfixió a los blanquiverdes, y el delantero incluso rozó el gol al rechazar un pase del meta Kieszek. Sólo duro un cuarto de hora. El Córdoba se sobrepuso y con el balón mandó recular a los amarillos, que defendieron con menor intensidad de la que acostumbran y no hilvanaron ningún contragolpe. Una fotocopia del duelo en Tarragona que acabó en derrota, y que con el penalti (inexistente) transformado por Rodri tomaba los mismos derroteros.

3.- Cambio de sistema y… Ortuño

Ortuño es la clave que desequilibra el duelo. Es quien define y marca la diferencia. Pero todo parte de los movimientos de Cervera desde la grada (ya estaba expulsado). Rubén Cruz sustituye a Salvi y juega a pierna cambiada en la derecha, y Aitor le sigue el paso por la izquierda, con la desaparición del terreno de Eddy Silvestre.

Álvaro y Ortuño se quedan como dos puntas con los dos interiores jugando por dentro. El sevillano, con libertad de movimientos, inyecta ese pase fundamental para que el ariete empate y la balanza comience a desnivelarse. Además, el Cádiz CF no se conforma con el empate y busca la sentencia con varias ocasiones en poco tiempo. La pausa de Rubén y el disparo desde media distancia de Aitor (los dos desde el banquillo) corroboran otro golpe de mano del técnico cadista.