Primera jornada - MBFWM

Una pasarela sin «Ángel»

Las creativas propuestas del día se vieron ensombrecidas por la ausencia del gran Ángel Schlesser en el desfile de la marca homónima

Desfile de Ángel Schlesser
Desfile de Ángel Schlesser - San Bernardo y Ángel Angel de Antonio

De todo un poco, como en botica. Eso es lo que hubo ayer en la Semana de la Moda de Madrid, donde se repasaron clásicos y se innovó, se utilizaron materiales rústicos y otros absolutamente vanguardistas, y se mezclaron líneas de muy distinta inspiración. La tendencia general era la de más zapatos planos, tejidos naturales como el algodón y el lino, colores de una paleta sencilla y un especial énfasis en los materiales técnicos y los apliques de pedrería.

Abrió el día el espectacular desfile de Andrés Sardá, con una puesta en escena muy cuidada protagonizada por Rossy de Palma, que lució con poses surrealistas. Juan Vidal presentó una colección original, con vestidos psicodélicos llenos de frunces, corpiños y volantes en colores básicos, que acompañó con capas de gabardina. Presentó otra serie de vestidos de corte camisero con telas de grafismos estilo hip-hop y una última colección de vestidos rectos en telas multicolor cubiertos de pedrería cosida a mano, en una labor de chinos que superaba las 400 horas. Especialmente llamativos, los maxi pendientes de aros y los zuecos en rafia.

Roberto Torretta, siempre elegante, fue todo armonía, en una sencilla colección de prendas de corte city chic. Los impecables patrones presentaban siluetas fluidas de pantalones de pata ancha en crepé de seda y vestidos largos, o bien líneas más ceñidas en chaquetas y tops. El recientemente galardonado con el Premio Nacional de la Moda 2016 fue fiel a su estilo y desfiló con algunos deliciosos modelos en blancos con dibujos negros, femeninos e intemporales.

Devota & Lomba Modesto Lomba presentó preciosos vestidos con delicadas faldas de gran vuelo. Dominó el blanco roto y, también, el azul azafata
Devota & Lomba Modesto Lomba presentó preciosos vestidos con delicadas faldas de gran vuelo. Dominó el blanco roto y, también, el azul azafata- A. D. A y S. B.

Modesto Lomba volvió a sus inicios con preciosos vestidos de inspiración floral, con mangas y faldas de gran vuelo y una delicadeza insuperable. La serie en blanco roto flotaba sobre la pasarela al son de una música relajante y casi mística. Enteramente presentada en blanco y azul azafata, la colección tuvo como leitmotiv la papiroflexia, incluyendo en tops y vestidos recortes con el relieve del origami japonés.

El genial Moisés Nieto, siempre reinventándose, desfiló con una colección inspirada en la superación y las metas vitales, centrada en los atuendos de gimnasia. En pleno boom de la ropa deportiva no podía ser más oportuno. Combinó bodies de lana elástica, como el modelo Nadia Comaneci, con faldas en telas perforadas hechas por dos telas rectangulares: «Todo simplicidad», nos dijo. El vestido de piezas de plástico hechas con una impresora 3D por el estudio «Comme des Machines», las ensamblaba al más puro estilo Paco Rabanne. Creatividad al poder.

El tema del día fue la ausencia de Ángel Schlesser en el desfile de su propia marca. Schlesser vendió hace meses el 75% de su empresa a un grupo inversor, familia de los propietarios de El Corte Inglés. Aunque se supone que sigue «a bordo» de la casa que creó hace 26 años, los nuevos gerentes no han respetado sus creaciones ni recomendaciones para esta colección y el creador cántabro ha preferido mantenerse al margen. La colección presentada por su marca se inspiraba en las siluetas, los colores y los tejidos que Schlesser ha utilizado siempre, aunque faltaba el corte depurado, la costura sofisticada y el eterno «chic» de nuestro modisto más elegante. Su marca se queda sin esencia. Una pena ver la pasarela sin Ángel.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios