César Nombela

¿Ciencia rentable?

Los gestores públicos ven difícil justificar la inversión en conocimiento sin rentabilidad inmediata

César Nombela
Actualizado:

«Algún día usted lo gravará con un impuesto» respondió Faraday al primer ministro que inquiría acerca del valor del electromagnetismo, hallazgo del gran científico. Corría el siglo XIX. Pero, gestores públicos actuales ven difícil justificar la inversión en conocimiento si no hay rentabilidad (inmediata). De ahí las expresiones abarcadoras como «I+D+i» para los programas científicos y las tareas de su gestión pública, algo que ya tiende a simplificarse, en Europa y en España, hablando de «Ciencia e Innovación».

Muchos científicos seguimos afirmando que la investigación tiene mucho de creatividad, y que las administraciones deben fomentar la Ciencia de calidad, porque de ahí se derivará todo el proceso hasta la innovación con rentabilidad económica y social. Pero es igualmente razonable no dar por hecho ese resultado lineal y medir el impacto para orientar las políticas públicas.

De estas cuestiones se ocupa estos días la revista Nature, porque en la era de los datos masivos (todo el mundo habla ya de big data) se aspira a poder medir el impacto económico de la Ciencia. Que ambas posturas -afán por la excelencia y medición de impacto económico de la producción investigadora- tienen su parte de razón se percibe analizando la distribución mundial de la inversión pública, así como sus resultados.

Destaca Estados Unidos, con muchos lugares entre la costa este y oeste de gran intensidad de innovación (medida tanto en excelencia científica como en impacto de la investigación en patentes y propiedad industrial). EnEuropa, a pesar de la integración que supone la UE, los espacios sobresalientes se concentran sólo en algunos lugares del Reino Unido, Alemania, Francia y poco más (Países Bajos y estados nórdicos son relevantes). La emergencia, ya antigua, de Israel y Japón, y la más reciente de Corea y China constituyen ejemplos a tener muy en cuenta. En cuanto a España, los caminos de superación de una situación claramente insatisfactoria pero mejorable están claros: vinculación a objetivos europeos, mayor inversión y mayores reformas, de la Universidad en especial.

César NombelaCésar Nombela