El periodista sevillano fotografía a una joven africana
El periodista sevillano fotografía a una joven africana - CÉSAR DEZFULI
COMUNICACIÓN

Un periodista sevillano, «cum laude» por su tesis sobre medios de comunicación y África

Sebastián Ruiz defendió su tesis doctoral con la máxima calificación sobre una temática pionera en España y Europa

SEVILLAActualizado:

Se define como un periodista trianero con alma inquieta. Sebastián Ruiz acaba de defender su tesis doctoral con la máxima calificación posible: sobresaliente cum laude. Ha tardado cuatro años en dar por finalizado el trabajo, pero la espera ha merecido la pena al tratar una temática pionera en España.

La tesis estudia los conglomerados mediáticos que existen en el continente africano y, en concreto, los que tienen lugar en Kenia. «No analizo sólo los medios de comunicación, sino que intento trazar una fotografía de quiénes son los dueños y qué vínculos tienen estos con el poder político y económico, que son los que generan la opinión pública», explica.

También se centra en las grandes estructuras mediáticas europeas e identifica las conexiones que existen con los países africanos para explicar «los porqués». Como postre, ha investigado cómo Turquía y China están utilizando los medios de comunicación para cambiar las narrativas que se tienen de ellos en África.

Los estudios teóricos de comunicación sobre el continente africano son escasos en España. De hecho, el conocimiento que solemos tener sobre África suele ser siempre en términos negativos. Antoni Castell y José Carlos Sendín fueron los primeros en estudiar la representación de los africanos en los medios de comunicación con trabajos sobre el tratamiento del genocidio ruandés o los inmigrantes que llegaban y llegan en patera a las costas andaluzas jugándose la vida.

También se han realizado estudios sobre el activismo mediático de las mujeres periodistas contra la violencia sexual en el Congo contemporáneo gracias a la doctora Elisa García. «Yo he intentado trazar una línea de continuidad. Se han analizado mucho los conglomerados mediáticos de Europa, América Latina o Estados Unidos, sin embargo, no se había hecho nada sobre este ecosistema en el África al sur del Sahara», asegura.

«La investigación me ha llevado a entender los vínculos accionariales de la multinacional francesa Danone con el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, quien a su vez tiene un conglomerado de medios llamado Mediamax».

Su paso por Kenia

Según cuenta el trianero, su estancia en Kenia fue una travesía de aprendizaje del yo. Trabajaba como reportero «freelance» en medios de comunicación de referencia en España, hacía algunos espectáculos de magia para llegar a fin de mes, pero, sobre todo, absorbía todo con los cinco sentidos en la capital keniana y por toda la región de África del Este donde se movía para realizar diferentes reportajes de fotos o vídeos.

«Nairobi es tierra de aguas y es tierra de oportunidades, es un país que se muestra desgarrador en alguna que otra esquina; de miradas que enamoran y vuelcan energías; de una primavera descolocada que regala esencias y contratiempos; de lenguas locales que algún día fueron nacionales».

Según el periodista, África no es pobre, la han empobrecido. «La evidencia demuestra que los intentos de presidentes africanos por emprender reformas sociales y mejorar la vida de sus ciudadanos en la década de los sesenta, setenta y ochenta han sido abortados por las presiones de las antiguas metrópolis: Patrice Lumumba (RDC), Amílcar Cabral (Guinea Bissau y Cabo Verde), Thomas Sankara (Burkina Faso) o Samora Machel (Mozambique) fueron asesinados con períodos largos de inestabilidad».

En la actualidad, países como la República Democrática de Congo «están sufriendo una de las matanzas más brutales en regiones donde operan multinacionales que extraen los minerales de nuestros móviles. Nadie rinde cuentas. Bueno, sí, la población que lo sufre», lamenta.

«Esa África creativa e innovadora que desarrolla aplicaciones móviles que son referencias mundiales; esa África que implementa políticas de género o ecologistas; esa África de los estilos musicales que se bailan en nuestras discotecas; esa otra África existe, pero se nos oculta en los grandes medios», critica y confía que poco a poco se logre cambia la imagen de un continente uniforme y pasar al de sus 55 países con sus múltiples y diferentes realidades.

Mientras, el ya doctor seguirá viajando a África. «Me gustaría continuar haciendo documentales, terminar de cuadrar un festival de cine que estamos montando y tratar de hacer red con otros investigadores para que la línea de comunicación y África pueda estudiarse en las facultades de Comunicación de España».