según el gobernado de la provincia de kandahar

Al menos veinte personas mueren tras el ataque de un suicida en moto en Afganistán

El presidente insta a la comunidad internacional a no olvidarse del país porque su territorio podría volver a convertirse en una base terrorista

Actualizado:

Alrededor de veinte personas han muerto hoy en un ataque suicida ocurrido en la localidad afgana de Spinboldak, muy cerca de la frontera con Pakistán, cuando un hombre no identificado condujo su motocicleta hasta un grupo de unas 100 personas que asistían a una pelea en una feria en dicha localidad, punto de paso hacia el sur de Pakistán, y detonó los explosivos adosados a su cuerpo, según informaba el gobernador de la provincia de Kandahar, Asadullah Khalid, quien precisaba que "el combate estaba a punto de terminar cuando se produjo la explosión".

Según el gobernador, 20 personas han muerto, así como el agresor, y más de 20 han resultado heridas, al menos cinco de ellas de gravedad. Sin embargo, Rafiq Tarin, un administrador gubernamental en la vecina localidad paquistaní de Chaman, ha asegurado que más de 30 personas han resultado heridas en la explosión y han sido trasladadas al hospital. Este es el atentado en la provincia de Kandahar, antiguo bastión de los talibán, en los dos últimos días y el más sangriento en la ola de unos 25 atentados suicidas registrados en el país en los cuatro últimos meses. Según Jalid, los kamikazes son entrenados en Pakistán. "Estas personas están recibiendo entrenamiento en Pakistán y tras entrenarse vienen a Afganistán y llevan a cabo atentados suicidas aquí", declaraba.

Por su parte, el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, había instado horas antes a la comunidad internacional a no dar la espalda al país, pese a haber pasado ya más de cuatro años desde que fue derrocado el régimen talibán, y advertía de que el territorio afgano podría ser utilizado otra vez como base para atentados terroristas en Europa y Estados Unidos. En un mensaje dirigido desde su palacio de Kabul a los asistentes a la conferencia de donantes, que se celebrará este mes en Londres, Karzai avisaba de que el país seguirá necesitando ayuda durante mucho tiempo.

"Estamos juntos en la guerra contra el terrorismo, para nosotros y para la comunidad internacional", afirmaba a la prensa. "Si ustedes no se defienden a sí mismos aquí, deberán hacerlo en su propia casa, en las capitales europeas y americanas", añadía. "Hemos sufrido pérdidas, muertes afganas, la comunidad internacional está dando la vida por una causa común, por la seguridad del mundo", agregaba Karzai. "Pasarán muchos, muchos años para que podamos defendernos por nuestros propios medios, para que podamos alimentarnos por nosotros mismos o trabajar por el desarrollo por nuestros propios medios".

Según Karzai, en los últimos tiempos se han experimentado algunos avances signiticativos, como las elecciones presidenciales de 2004 o los comicios legislativos del pasado mes de septiembre, pero recordó que los grupos armados siguen combatiendo. "Hemos triunfado masivamente, y los éxitos políticos son, quizá, uno de los motivos por los que estamos aún más que antes en el punto de mira", declaró. "Pese a los éxitos de Afganistán, no debemos bajar la guardia, debemos aumentarla", añadía.

Un ex jefe talibán es asesinado por los integristas

Además, el presidente afgano condenaba hoy el asesinato del mulá Absul Samat Khaksar, un ex responsable del régimen ultraintegrista talibán que ahora apoyaba al actual Gobierno. El mulá Khaksar, ex jefe de inteligencia del derrocado régimen afgano, murió este sábado al ser tiroteado por dos desconocidos que viajaban en una motocicleta en Kandahar (sur de Afganistán), antiguo feudo de los talibanes. "Condenamos el brutal asesinato del mulá Khaksar. Era un buen hombre que siempre trabajó por la paz y la estabilidad en el país", apuntaba hoy en una declaración el presidente afgano.

Los talibanes reivindicaron su asesinato y aseguraron que están dispuestos a matar a quienes apoyen la presencia de las tropas estadounidenses en suelo afgano. El ex responsable talibán se cambió de bando en cuanto el régimen ultraintegrista fue derrocado, a finales de 2001, y desde entonces era un firme defensor del actual Gobierno. Fue candidato a diputado por Kandahar en las últimas elecciones parlamentarias afganas, celebradas el 18 de septiembre, pero finalmente no resultó elegido. Durante su campaña electoral, Khaksar dijo a EFE que había sido amenazado por sus antiguos compañeros de que lo matarían si no dejaba de apoyar el actual proceso político en marcha en Afganistán.

En su declaración de hoy, Karzai indicaba que la intención de los rebeldes afganos de "impedir el proceso de paz no sólo tiene como objetivo provocar sangre de gente inocente, sino la de sus propios defensores, algo que está en contra de la sagrada religión del Islam y de la humanidad".