OPINIÓN

Obama no se enfada, pero le da coraje

Por un plato de chicharrones, hasta el mismo Barack se salta la dieta y el protocolo

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Todos caemos en la soberbia de creernos más listos que quien tenemos como superior. El monaguillo piensa que el cura no tiene ni idea y el teniente, que el capitán falla más que David Navarro anunciando la venta de la Tribuna del Estadio. Pero quienes no van a poder decir que saben más que su expresidente son los norteamericanos. Al igual que Julio César aprovechó que estaba en la Bética para visitar una estatua que en Cádiz había de Alejandro Magno, Barack Obama fue a cenar a un restaurante de comida gaditana, ‘Bache’, ya que pasaba por Sevilla. ¿Quién sería tan necio de pisar una patria de la tapa como Sevilla y hacerse la foto comiendo en una franquicia de