Consuelo de tontos

Así que, aplicando nuestros conocimientos de autoconsuelo, dejamos algunas veces de fijarnos en el dedo y miramos a la luna

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Es cierto que el que no se consuela es porque no quiere, pero también es cierto que lo no es lo mismo ver la botella medio llena que medio vacía, materia que estudiamos en primero de conformismo, que es un título que llevamos siglos revalidando. La miseria solo genera miseria, y aunque sabemos que esto no es aplicable a su antagónica fortuna -la fortuna siempre anda girando y no tiene por costumbre pararse dos veces en el mismo sitio-, de vez en cuando, conviene darse un baño de optimismo por aquello de aumentar la autoestima que defienden los que saben de terapias conductuales. Dice la “ley Campoamor” que en este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, porque todo