Dani Mateo, durante su polémico gag en La Sexta
Dani Mateo, durante su polémico gag en La Sexta
OPINIÓN

Un cobarde de narices

El gag de Dani Mateo sería aceptable si fuese capaz de hacerlo con la bandera de Al Qaeda o Boko Haram. O con la del colectivo LGTBI. Tampoco vendría a cuento, pero al menos podría justificar que intenta hacer humor, no política

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El mundo de los humoristas/monologuistas españoles ha abierto un debate en los últimos meses. Si usted bichea mínimamente las redes sociales habrá comprobado que se está hablando, y mucho, de los límites del humor. The question is: ¿Vale cualquier cosa para hacer reír? Los humoristas lo tienen claro. La respuesta es sí. Aunque ofenda. Si ofende, el problema es del ofendido. El ofensor, eso sí, corre el riesgo de ser dilapidado públicamente en esas mismas redes sociales. O, llevado al extremo, de recibir un tiro en la cabeza como desgraciadamente les ocurrió hace unos años a los dibujantes de Charlie Hebdo. Probablemente tienen razón los humoristas. Allá cada cual con lo que le parezca más o menos bien. De mejor