OPINIÓN

El caos socialista

Pedro Sánchez no solo ha desestabilizado a España políticamente sino que económica y socialmente nos ha convertido en un autentico cajón desastre

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Parafraseando el titulo de la famosa película de Vicente Minelli, con él llego el escándalo. Aunque la verdad es que más que escándalo lo que ha llegado con Pedro Sánchez a nuestro país ha sido el caos. No solo ha desestabilizado a España políticamente sino que económica y socialmente nos ha convertido en un autentico cajón desastre.

Su intento de gobierno del país con tan solo 84 diputados es una autentica locura. Se encuentra sometido al permanente «chantaje» político de esas otras fuerzas más minoritarias que la suya que le están haciendo pagar la factura de haber sido investido. No solo tenemos que ver como el acercamiento de presos etarras es un pago al Partido Nacionalista Vasco, sino que desde hace unas semanas vemos con asombro como se está haciendo una purga ideológica en RTVE.

Estamos siendo testigos de una reconversión ideológica del ente publico sin pudor alguno como pago al apoyo de Podemos. Lo que anteriormente era considerado como un medio plural, en la actualidad se está convirtiendo en el medio de propaganda de la izquierda, llegando a vetar un reportaje sobre los 100 días de gobierno de Pedro Sánchez, tema que entiendo que no da ni para un plurireportaje.

A Sánchez le interesa tener al país inmerso en el caos social a fin de que nadie se percate de lo pobre y escaso que es programa de trabajo del PSOE. Le interesa que nadie se de cuenta que mientras hace unos meses votaban en contra del Presupuesto General del Estado presentado por el Partido Popular, hoy se gobierne con esos presupuestos. Que mientras que hace unos meses se criticaba la gestión del Gobierno popular, hoy por obra de arte se alabe por sus ministros el estado de muchas instituciones de la nación sin que ellos hayan hecho nada por mejorarlas.

Necesita emponzoñar la sociedad con debates estériles e inútiles, con confrontación entre ciudadanos para él salir victorioso de su inexistente gestión.

Para todo esto, no ha encontrado mejor aliado que a Franco. Detrás de la exhumación, o no, del dictador, no se esconde más que una cortina de humo añejo para no dejarnos ver que el país empieza a tomar una peligrosa carrera cuesta abajo. No solo nos bombardean con más impuestos sino que el país ve peligrosamente como sus fuentes de economía se van resintiendo por la inseguridad política creada por su gobierno frankestein. La creación de empleo retrocede, la llegada de turistas desciende, el numero de autónomos va menguando pero a estos iluminados de la izquierda solo se les ocurre subir los impuestos o crear nuevos que graban a las empresas.

Mientras tanto, se sigue alimentando el conflicto catalán. Gracias a la llegada del Psoe al Gobierno, los independentistas de lazo amarillo han tomado aire y están respirando de nuevo. No solo han descansado de la presión del 155 sino que en la actualidad, y debido a la precariedad del gobierno que tenemos, son capaces de echarle un pulso al mismísimo Presidente. Este, en lugar de luchar por mantener el orden constitucional en el país como sería su obligación, se dedica a mirar a otro lado y a darle alas a los que pretenden romper la unidad de España.

Y a todo esto no se le ocurra pedir la convocatoria de elecciones que le faltará tiempo a la vicepresidenta Calvo en calificarle de desestabilizador y de querer el caos para el país. ¡Manda huevos, que diría Trillo, unas elecciones generales ya!