Vladimir Putin
Vladimir Putin - REUTERS
Tribuna Abierta

Una oportunidad para Putin

Se espera que sea elegido una vez más, ya que la mayoría de encuestas en los últimos años le han sido favorables

ANTÓNIO MARTINS DA CRUZ
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Nada más conocerse el veredicto del Comité Olímpico Internacional de prohibir la participación de Rusia en los próximos Juegos de Invierno, Vladimir Putin anunció su candidatura independiente para las elecciones presidenciales que tendrán lugar el 18 de marzo de 2018. Se espera que sea elegido una vez más, ya que la mayoría de encuestas en los últimos años le han sido favorables. Si gana, su mandato será de 6 años, lo que le convertiría en uno de los presidentes de Rusia que más tiempo ha ostentado el poder.

Entre sus oponentes a las próximas elecciones se encuentra la estrella de televisión Ksenia Sobchak, si bien no está previsto que sea capaz de seducir a una parte suficientemente importante del electorado. Sobchak es asiduamente objeto de burla de Alexey Navalny, quien ha sido inhabilitado a participar en las elecciones y cuya candidatura no ha sido aceptada por las Cortes del país. Además, se presentan otros candidatos como el ultranacionalista de derechas Vladimir Zhirinovsky, y el líder del Partido Comunista Gennady Zyuganov.

Ante la probable victoria de Vladimir Putin, ciertos analistas políticos han comenzado a especular sobre la posible composición de su gobierno, en particular el puesto de Primer Ministro y otros ministerios clave.

Uno de los principales nombres que se barajan para el puesto de Primer Ministro es Dmitry Rogozin, quien actualmente es viceprimer ministro encargado de la cartera de Defensa e Industria Espacial. Si se diera esta opción, sería sin duda una opción de liderazgo fuerte para Rusia.

Rogozin no es ningún extraño en la Unión Europea ya que ostentó el puesto de embajador ante la OTAN durante 4 años en Bruselas, ganándose la reputación de duro pero buen negociador. Si bien es conocido por ser uno de los primeros afectados por las sanciones impuestas por la Unión Europea y Estados Unidos por la anexión de Crimea en 2014, también lo es por ser uno de los artífices del proceso de modernización de la economía rusa, en especial en lo que al mercado interior se refiere, así como de la promoción de unas relaciones comerciales más estrechas con China e India. Algunos observadores internacionales han puesto de manifiesto su intención de mejorar las turbulentas relaciones entre Rusia y ciertos organismos internacionales del mundo del deporte, y restaurar la posición de Rusia en el deporte internacional.

Otros candidatos a Primer Ministro que serían bien vistos por la opinión pública en Europa son Alexei Kudrin, un antiguo ministro de Finanzas, y Denis Manturov, ministro de Industria de la Federación Rusa. Alexei Kudrin es el ministro de Finanzas de la Federación Rusa que más tiempo ha ostentado el cargo, y es considerado como uno de los principales intelectuales que defienden políticas de libre mercado en Rusia. Por su parte, Denis Manturov, está bien considerado por la oposición liberal, y puede ser un valor a la hora de establecer consensos y potenciar unidad en un futuro gobierno.

Es probable que el Primer Ministro elegido y su equipo sean los encargados por parte del Presidente de representar la cara más liberal del próximo gobierno. La presencia de un ala liberal creíble en el gobierno se hace necesaria si el señor Putin aspira a negociar de forma efectiva con la oposición. Aunque la prensa estatal calle en lo que se refiere a cualquier protesta política en las calles de Rusia, éstas no desaparecerán simplemente por el hecho de ser ignoradas por los medios nacionales.

Si Rogozin es elegido como primer ministro, podría contar con políticos del calibre de Kudrin y Manturov en su gabinete. Con un equipo de estas características podrá limar ciertas asperezas reputacionales, a la vez que permitirá a Rusia comenzar seriamente a mejorar sus relaciones con el exterior. Una dinámica liberal favorecerá la profundización de unas relaciones entre Rusia y Europa de forma constructiva y de beneficio mutuo.

Además, se hace necesaria una dinámica interna que ayude a compensar ciertos movimientos en política exterior, sobre todo en los alrededores del país, así como en Oriente Medio, que tienen efectos negativos en Europa. Un primer ministro con una posición fuerte en lo que a relaciones internacionales se refiere, caerá bien con la audiencia domestica rusa. Sin embargo, un equipo más democrático y liberal, con figuras pro-occidentales dará al gobierno cierta ventaja en algunas de las nuevas oportunidades que están emergiendo para reconstruir los lazos empresariales con Occidente.

Como es habitual, el proceso de selección del primer ministro y su gobierno se verá influenciada por las los servicios de seguridad que aun mantienen un fuerte control sobre muchos aspectos de la Rusia moderna. Ni Rogozin ni Kudrin serían favoritos de los servicios de seguridad rusos, que mantienen una predilección hacia estilos de mando y control de gobierno algo más autoritarios. Rogozin acaba de sufrir un escándalo en un tema que afecta directamente a su cartera de ministerial de Industria Espacial. Alexei Kudrin, dada su condición de liberal, tampoco es una elección natural.